lunes, 15 de diciembre de 2014

Ahora soy yo la persona de las incoherencias....queriendo volver al país de las incoherencias.

En el desierto de Rajhastan,volviendo del Desert Safari

¿Por qué pasa esto? No soy la única, a muchas viajeras nos sucede que queremos salir corriendo desesperadas hacia nuestras casas y nuestras costumbres, nuestra gente, nuestros olores y nuestros tiempos. Queremos alejarnos de ese caos constante de tuc-tuc, rickshaws, vacas, monos y perros callejeros. Las bocinas nos aturden de tal manera que lo único que pensamos es en volver al silencio de la habitación del hostel.

¿Por qué pasa que después de unos meses de salir de la India uno quiera regresar? ¿Qué hay en la India que me imanta? Fui muy dura en mis reflexiones sobre esa inmensidad de país, su gente y sus creencias. Pero, imprevistamente, después de unos meses retomo la lectura del diario de viaje y me encuentro sonriendo ante los recuerdos. Veo que hay un aire de alegría en todo lo que escribí, a pesar del desfile de miseria, de pobreza y de angustias que pasaron por delante de mis ojos.

Vuelvo atrás y veo muchas caras amistosas que ofrecieron su ayuda con sinceridad o que simplemente me regalaron una sonrisa.

El joven de Nepal que había decidido irse al desierto de Rajhastan a conseguir trabajo. Nos acompañó hasta el tuc- tuc que a las 12 de la noche nos llevaba a la estación de trenes de Jhodpur. Nos contó su historia. Nos saludó al despedirnos con la alegría de quienes esperan volver a verse algún día.

El vendedor de libros en el fuerte de Jaisalmer que con una frase se definió: ¨Los libros son mi alimento¨. Su recomendación de libros sobre la India sobrepasaron mis expectativas.

La mujer, madre y oficial de la Armada de la India que nos enseñó un poco sobre la vida en su país, con ganas nos relató anécdotas de cómo ella ya era muy grande cuando quedó embarazada a los 30 años. Ella había preferido volar en ala delta antes que tener hijos.

El Guardaparque que hablaba inglés. Su sonrisa y simpatía lo hacían radiante. Nos ayudó desde el primer momento a que podamos llegar al Safari y nos contó sobre la historia de su decisión por ese estilo de vida.

El niño de 10 años que hablaba perfecto español de aprenderlo con los turistas. Nos sonrió por días tratando de convencernos con chistes y un poco de té masala de comprar unas chalinas en el negocio de su jefe.


Son tantas las personas que me sacaron una sonrisa que tal vez encuentro en ese solo acto mis ganas de volver.

Advertencia benévola al aspirante a Viajero.


Bienaventurados los que no viajan jamás
y los que apenas sienten deseos de conocer países remotos,
ya que ellos gozarán de una vida apacible y llena de regocijo.
Bienaventurados también los amantes de los viajes
que en sus periodos vacacionales recorren brevemente diversos lugares del planeta,
pues ellos les aportará enseñanzas enriquecedoras y les colmará de experiencias dichosas.
Pero ¡Ay de aquellos que han osado emprender el Camino del Viajero!
Porque ello no les dejará ni un momento dequietud
y les substraerá de los demás intereses de este mundo;
se afanarán unicamente por intentar satisfacer en vano su insaciable pasión por los viajes
y nunca considerarán haber viajado lo suficiente.
A esas almas vagabundas sólo les aguarda desasosiego
einfinita ansiedad por aprender sin cesar sobre todos los rincones de la Tierra,
sobre la naturaleza de los seres que la pueblan, 
y sobre el significado de su propia existencia¨

Jorge Sanchez
www.jorgesanchez.es

jueves, 11 de diciembre de 2014

ESCENA 1.INT.DIA. SI MI VIDA FUERA UNA PELÍCULA

19 DE NOVIEMBRE, 2014

Esto lo escribí hace un tiempo, en uno de esos días donde las cosas se ven oscuras...no todo es tan así, lo sé.


Si mi vida fuera una película, este sería el momento en que la chica se siente triste, se queda en la casa mirando ¨Erin Brokovich¨ mientras comen kilos de helado y pizzas de delivery, mientras toman botellas caras de vino tinto y luego dejan todo sucio, de fondo se escucha una música que mueve al espectador a gritarle a la actriz que no se deje estar, que todo pasa. Ella de alguna manera mágica se recupera,  limpia la casa, se viste, de golpe está radiante, sale a la calle y se lleva el mundo por delante, sonríe, el día está soleado y la música de fondo son notas que transmiten éxito. Ella lo logró, consiguió que su vida tuviera sentido.  Vuelvo al comienzo del párrafo: ¨Si mi vida fuera una película…¨. Estas frases condicionales  se usan mucho en el mundo de los guiones cinematográficos. Con una frase así puede surgir una maravillosa idea para un guión hollywoodense, como por ejemplo: ¨¿Qué pasaría si chico pobre conoce a chica rica en un barco que cruza el Océano Atlántico?¨. ¿Les suena? O ¨¿Qué pasaría si un soldado estuviera en la locura de la guerra de Vietnam con la misión de encontrar y matar a un Coronel?¨. Cada uno de nosotros nos hacemos  estas preguntas constantemente, por eso es que tantas veces me imagino que mi vida es un guión, es más a veces hasta pongo música de película de fondo que me acompaña y deja volar mi imaginación. Claro que nuestros guiones son un poco menos glamorosos, con un poco más de obstáculos y de alguna manera el final nunca es el típico HAPPY ENDING,por eso amo el cine Europeo, donde los finales te dejan literalmente boquiabiertos:¨¿Este es el final?¨, le preguntamos a nuestro compañero de butaca. Y sí, así son las cosas realmente. A veces los ciclos no cierran, a veces el héroe no restablece el orden, a veces la chica sigue la vida sin encontrarle la vuelta, sólo sigue con su rol como por inercia. Allí me encuentro, preguntándome cuál es mi rol, que personaje me tocó interpretar. Tantos sueños, ilusiones, fantasías que siento que se quedaron en eso. Me imaginé tantas cosas para mí, cosas maravillosas, aventuras, viajes que te cambian la vida, libertad para salir y no saber cuándo volver. Y de golpe el tiempo se me fue de las manos y las decisiones también. Tengo una carrera terminada de la cual no saco tanto provecho profesional como me hubiera gustado, otra carrera por la mitad de algo que pensé iba a convertirse en mi gran pasión, pero no es tan así. Se suma el hecho que la escuela en donde estoy estudiando es una institución que está en total decadencia, sin nadie que se tome las cosas un poco en serio y donde las motivaciones para la creación artística son inexistentes. ¿Hacia dónde voy ahora? ¿Qué balance positivo puedo hacer? Llámenme negativa, mala onda, que veo el vaso vació, llámenme como quieran…pero tengo 34 años y estoy en pampa y la vía, sin rumbo, sin camino.

Es complicado explicar ciertas decisiones que tomé que tal vez ahora siento que me equivoqué. Tengo un esposo marino mercante, 6 meses al año promedio está fuera de casa, cuando no son 3 meses seguiditos. Hemos sido una pareja complicada pero después de 12 años aún seguimos muy enamorados. Hemos logrado una conexión muy hermosa, muy real. Siendo que él no está en casa gran parte del tiempo y  que yo soy tan movediza y viajera, ahora siento que cometí dos grandes errores. Uno es haber decidido adoptar tres perros. Arrancó con una necesidad imperiosa de cuidar a alguien, y como no me animaba a tener hijos allá por el 2010, después de un viaje de 5 meses, cansados de movernos y con ganas de hogar, traje a América a casa. En este momento la tengo a mis pies, eterna compañera. Luego ya en Santa Fe vino Lola que nos eligió y yo dejé que nos eligiera y finalmente Inti, que con su pasado triste y doloroso me ganó el corazón y no pude dejar que sea adoptado por otra familia. Me acompañan siempre, me cuidan y los amo como si fueran hijos, por lo que queda fuera de cualquier charla considerar dejarlos con otra familia. Un segundo error fue creer que vivir en casa iba a ser compatible con la vida que siempre soñé. Es hermoso levantarme con el canto de los pájaros, tener tacuaritas viviendo en la casita de pájaros que pinté, respirar a pino, álamo y palmeras cada vez que abro una ventana, estar descalza sobre el pasto brasilero y tomar unos mates mientras veo cómo se despide el sol. Es hermoso, pero uno se prende, se preocupa, se ocupa. No puede haber desapego con una casa y tres perros para cuidar. La vida que fui construyendo no es compatible con las ilusiones que tenía para mi existencia. Estoy atrapada en algo que se construyó con muchísimo amor, pero atrapada al fin.

Leo blogs de mujeres que salen a conocer el mundo sin nada a qué volver, leo artículos en los diarios de parejas con niños que escriben sus aventuras en infinidad de países, levanto mujeres que están haciendo dedo en la ruta tratando de llegar a Catamarca después de 9 meses de viaje habiendo dejado un trabajo en producción de tv en España, veo que el mundo se sigue moviendo, que gira y que yo dejé de girar por alguna razón. ¿Quedó atrás esa época en que todo podía cambiar para mejor? ¿Cómo hago para usar la tranquilidad, experiencia y madurez que fui logrando con esmero en estos años para volver a sentirme apasionada por algo? ¿Qué pasa de ahora en más? Sigo viajando, pero ahora hay obligaciones a las que volver, apegos, una casa, tres perros. Malditos apegos…y lo más triste es que la única culpable de su existencia en mi vida soy yo. Uno elige el camino y como uno nunca sabe cuál es el correcto, ni siquiera sabemos si hay uno, hacia allá nos movemos, hacia donde indican las flechas.

Y el guión dice que llueve, que está nublado. La chica relee las palabras que acaba de escribir y se le caen lágrimas de los ojos. Se levanta, se prepara unos mates, se vuelve a sentar delante de la computadora y se queda mirando la pantalla. Este es un guión con final a la europea. ¿y ahora qué?

FIN


Artículo Pagina 12 Rosario. 27 de noviembre de 2014.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-46872-2014-11-27.html

Mujeres

 Por Regina Candel
Siempre me gustó la palabra ¨mujer¨, la M que obliga a apretar los labios como en un beso y la J que tiene sonido de valiente. La mezcla perfecta entre la suavidad, la tranquilidad y lo aventurero, lo que demanda coraje.
Mientras desayuno mi fuerte e intomable café camboyano y mi omelete con huevo solo, observo el puesto de comidas que tengo justo enfrente, cruzando la calle de tierra, perros callejeros y constantes bicicletas. Ella es una señora joven pero con aspecto de que los años le pasan más rápido. Lleva un vestido floreado, su pelo es negro oscuro, muy largo y atado por detrás de su espalda. Lleva también 4 niños que la rodean mientras intenta cocinar. No llego a saber si son sus hijos o sus nietos. Deja el fuego encendido para que la sopa de fideos y verduras se mantenga caliente para los clientes. Ahora se levanta un poco el vestido hasta las rodillas y se pone en cuclillas a lavar platos y vasos en una palangana con agua que aparenta haber ya lavado muchos otros platos y vasos. Su mirada se concentra solo en esa acción de fregar, como si sus manos se movieran solas, pero su mente estuviera en algún otro lugar. De pronto quiero estar dentro de sus pensamientos, ser la voz de su conciencia para conocer sus secretos más íntimos, ser el voyeur de su alma, de sus sueños y sus dolores. Quiero saber si alguna vez lloró por un hombre, quiero colarme entre las imágenes de su vida, sus recuerdos, sus fotos en blanco y negro.
Y ahí me encuentro. No es feliz, tiene deseos de conocer otras vidas, quiere reencarnar en un ave migratoria. A pesar de estar rodeada de niños se siente sola. Tiene un sueño recurrente donde su esposo muere en un accidente. Cada una de esas noches ella se levanta sobresaltada, llora mucho, busca entre las sábanas la mano de su compañero y la aprieta fuerte. Siente muchísima culpa. A la otra mañana retoma sus actividades, y se vuelve a sentir sola y revive el anhelo de otra vida.
La sigo observando. Mi omelete ya no está en el plato, pero el café sigue intacto. Imposible tomarlo. Acomodo los cubiertos y desvío la mirada hacia adentro del hostel. Mi esposo sigue durmiendo, así que decido ponerme a leer un poco. Tomo el libro de mi mochila, lo abro y es en ese momento que descubro que ahora es ella la que me observa a mí. Es ella la que ahora quiere estar en mi mente, saber qué estoy haciendo en su país, conocer algo de mi pasado y mi presente. Su curiosidad es grande. Le gustaría acercarse y preguntarme sobre otras vidas posibles.
Vivimos en el mismo planeta, pero no en el mismo mundo, nos vemos alejadas una de la otra. Yo envidio el amor pleno que sus hijos le brindan en esa simple escena mañanera y ella envidia mi libertad de poder viajar. Pero las dos sabemos que en realidad los sentimientos y los deseos son similares. Las dos somos mujeres con la M tierna y la J valiente. Estamos en calles opuestas y a las dos nos da temor cruzar.
Bajo la mirada al libro y trato de concentrarme en las palabras escritas pero no puedo. La participación camboyana en la Guerra de Vietnam no me parece ahora tan interesante de conocer. No paro de pensar en la mujer del vestido floreado. Levanto nuevamente la vista y ella ya no está. No sé si se metió a su casa o si finalmente decidió cruzar la calle.
Llega mi esposo a desayunar. Lo prevengo del café y le recomiendo que mejor se pida un jugo. Le tomo la mano y lo miro a los ojos. El me sonríe. Comprendo entonces que ya estoy preparada para cruzar esa calle de tierra y animarme a la escena familiar mañanera. Pero no digo nada, sólo pregunto si ya están listas las bicicletas para salir a recorrer los templos.

viernes, 31 de octubre de 2014

Artículo en Pagina 12 Rosario. 30 de Octubre.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-46465-2014-10-30.html

En la ciudad celeste

 Por Regina Candel
Es un mediodía muy caluroso. Tanto que tengo que cubrirme la cabeza con el turbante verde que me compré. Camino sin rumbo definido en el laberinto celeste. Subo unas escaleras y me encuentro con un hombre vestido de blanco vendiendo castañas y un gato que me mira como hipnotizado, me sigue los pasos con sus ojos almendrados. Por allá veo una calle un poco más angosta, ingreso y el aire se despeja de pronto en una plaza blanca, pequeña con personas sentadas bajo la sombra en sus costados. La mayoría son hombres con sus taqiyas en la cabeza. Miran pasar el tiempo, mientras saborean un té de menta fuerte, el aroma me inunda. La única mujer que está sentada en uno de los cafés no es local, nos miramos, curiosas. Sin decirnos nada, sin conocernos, sentimos ya cierta admiración una de la otra. Somos mujeres solas en un país donde lo femenino es tapado, donde ser mujer es sinónimo de ama de casa, donde el hombre no comprende que seamos viajeras con A.
Me acerco y nos saludamos en inglés. Me invita a sentar y ahora yo también saboreo un té de menta con mucha azúcar, como se toma allí. Tan dulce que empalaga. Dos mujeres pasan caminando y les causamos gracia por algún motivo. "Tourist. Tourist", me dicen señalándola a la mujer. Parecen conocerse. Son muy simpáticas. Se van hablando entre ellas. Su nombre es Liesbeth y me cuenta que ya no es turista, que dejó de serlo cuando pisó este pueblo encantado, hace ya 5 años. La vida en su país la había llevado a la necesidad inminente de un cambio. Casada por 30 años. Se enamoró de otro hombre. Decidió no quedarse, no podía lidiar con la presión social que la ahogaba. No podía seguir casada, pero tampoco podía comenzar una vida junto a otra persona, sintió que el mundo la condenaría. Se fue. La vida es fugaz, no da tiempo para hacer demasiado, ella es una de esas personas que se animó a aprovechar su tiempo y modificó estructuras para recrearse. No muchos son tan valientes.
Nos despedimos con la promesa de un nuevo encuentro. Sin agendas. Sin horarios. Y así fue.
Son las 5 de la mañana y los rezos por los altoparlantes me despiertan. Salgo de mi bolsa de dormir y me quedo pegada a la pequeña ventana de mi habitación. Me duele el cuerpo. Tal vez el suelo no es el mejor colchón. La vista del cielo rojizo del amanecer, los sonidos intensos de las voces en el cielo y la silueta de las casas celestes prometen otro día de hallazgos extraños en una ciudad donde el límite entre la magia y la realidad es difícil de reconocer.
Nuevamente el encuentro casual con Liesbeth se da en un café, una terraza a la cual yo ya había ido varias veces ya que me gustaba para sentarme sola a leer y tomar un té. Me habían quedado muchas ganas de hablar con ella, una de las contadas personas que me entendía cuando hablaba de mover piezas de un rompecabezas, de no ser estable, de lo hermosa y mágica que puede ser la vida si uno se lo permite.
Luego de una larga conversación, interrumpida por algún vendedor que ofrecía chalinas de los colores más increíbles, alguna mirada curiosa de los jóvenes que pasaban tomados de la mano o algún niño pidiendo comida, salimos del café a caminar hacia la nueva casa de Liesbeth. Había decidido vender todo para comprar esta casa y poner allí su galería de arte. Llegamos frente a la puerta de madera antigua. La abrió en cámara lenta y de golpe me vi adentro de un cuento de hadas y de alfombras mágicas. La casa era totalmente blanca y tenía espacios circulares, las paredes se unían de manera tal que uno sentía estar dentro de un huevo gigante y cálido. No tenía casi muebles. En las revistas de decoración le dirían estilo minimalista, Liesbeth sólo me explicó que no quería comprar cosas innecesarias. Lo que tenía era más que suficiente para vivir bien y cómoda. Me convidó con té y me contó sobre su proyecto. Se hizo de noche. Me fui de su casa sabiendo que no la volvería a ver.
Marruecos me obsequió estas apariciones, personas fantasmas, que desaparecen dejando una estela de ideas y sensaciones que después de mucho tiempo aún subsisten.

martes, 28 de octubre de 2014

Artículo en revista Nosotros de El Litoral. 25 de octubre de 2014

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2014/10/25/nosotros/NOS-07.html

Por el placer de correr
Por el placer de correr

Una experiencia única que permitió combinar dos placeres, correr y viajar, es la que se relata aquí. Se trata de la media maratón de Puerto Iguazú que se concretó a fines de septiembre; una oportunidad de poner a prueba cuerpo y mente.
TEXTOS REGINA CANDEL. FOTOS. REGINA CANDEL y MONICA PATRICIA MARTINEZ
No me defino como corredora, aunque hace ya un año y medio estoy entrenando con un grupo (liderado por el Prof. Horacio Pernicano). Las mejoras en capacidad muscular y cardiovascular son notables. Pero la importancia reside en que correr me enseñó a ser más positiva y a creer en mi misma. Coraje y confianza son dos hermosas palabras para explicar lo que correr significa para muchos que arrancan y no pueden parar.
El running, otra palabra del inglés que se naturaliza y casi pasa a ser parte de nuestro diccionario, se ha masificado notablemente en los últimos años. Cada carrera es un evento que une a personas de todas las edades e intereses. Hay siempre un grupo de elite que va a hacer buen tiempo, a competir, mientras que la mayoría vamos a participar y a sentir la libertad de correr por correr, como cuando éramos niños; tratar de llegar a la meta final y si se puede hacer un tiempo un “poquitín” mejor que la carrera anterior.
Hace poco leí un artículo en la Revista “Ñ”, donde Daniel Ulanovsky Sack decía: “Correr es democrático; en una carrera de 10 km. se pueden encontrar, en primera línea, a algunos corredores de elite y, en el fondo, a una familia con sobrepeso que empieza a tomar el toro por las astas”. Pero no sólo es el entrenamiento o el estilo de vida que hace al deporte tan igualitario. Pensemos en países como Kenia. Hoy día los keniatas son los atletas campeones del mundo, se destacan notablemente. Niños que tienen casi nada, muchas veces ni zapatillas, logran con constancia y entrenamiento ser adultos reconocidos mundialmente por los tiempos que hacen. Las ganas de salir de la pobreza los acercan al deporte, tienen una motivación clara y disfrutan del proceso con alegría. Si las cosas en el mundo se manejaran de esta manera, sólo los que realmente se esfuerzan, se ponen metas y son felices en el proceso de lograrlas podrían conseguir algo. Viviríamos en una real democracia. El running permite eso.
EN SUS MARCAS
Mi meta era correr mi primera carrera de 21 km., o sea una Media Maratón. Una amiga me propuso que para que realmente me sintiera motivada a entrenar tenía que combinar la carrera con un viaje. Así fue que seleccioné la Media Maratón de Puerto Iguazú organizada por Run Argentina. La competencia comienza en el mismo momento en que uno se inscribe. Todo se modifica. Una comienza a pensar bien lo que come y trata de no beber más que agua y jugos, las salidas se limitan un poco ya que si se sale el viernes, el sábado a la mañana no se tiene la energía necesaria para que el entrenamiento sea completo. Algunos amigos te llaman “la rompe asados” ya que muchas veces tenés que decir que no vas. Dormir y comer bien son esenciales para que el entrenamiento realmente esté concentrado en lograr un objetivo.
Mi esposo también iba a correr conmigo, pero finalmente no pudo por trabajo. Yo decidí que aunque fuera sola hasta Iguazú, la carrera la hacía como sea. Me había preparado. No podía echarme atrás. Lo que iba a ser un viaje de placer en pareja se transformó en un doble desafío: no solo transitar mis primeros 21 km., sino también enfrentarlo sola.
En estas carreras, el esfuerzo de los últimos kilómetros está motivado por llegar al abrazo de tus amigos o familiares. Yo me ví llegando a la meta a abrazar un árbol (por suerte en Puerto Iguazú hay muchos, imaginen si la carrera era en el desierto de Atacama). Creo que esta imagen conmocionó a mi madre de tal manera que dejó todo lo suyo por acompañarme y estar presente en ese momento tan importante para mí. Luego se sumó una amiga; así que ya éramos tres las aventureras hacia la selva misionera.
Con todos los preparativos -auto revisado, zapatillas en el bolso, mate y budín casero- salimos a la ruta. Cruzando desde Entre Ríos a Corrientes nos paró, primero, la policía y nos pidió los papeles. Todo en orden, seguimos viaje. A los 10 minutos nos paró un gendarme. Un hombre morocho, grandote, calculo que a punto de jubilarse. Nos pidió los papeles y mi madre le comentó que ya nos los habían pedido poco tiempo atrás. El hombre solo contesta: - ¿Entonces para qué se los voy a pedir de vuelta? Sigan nomás-. Me dio mucha ternura su confianza. Cuando viaja, uno despierta los sentidos y descubre en pocas palabras grandes significados.
Cañaverales, timbúes, lapachos rosados, palmeras, aromitos. Estas bellezas adornan el camino. Ñandúes y caranchos se hacen notar . Es la sexta vez que voy a Misiones, siempre entré y me fui feliz. Está como la recuerdo. Su vegetación, su tierra roja y principalmente su gente hacen de ésta la provincia más increíble del país. Lástima la selva que por momentos se ve chiquita, tratando de ganar espacio por debajo de los pinos productivos. Es como si la selva fuese la vaga de la clase, la que no se merece el tiempo de cuidado, mientras que los pinos son trabajadores, altivos, con un destino definido. Es triste pero cierto.
LA CARRERA
La primera parada la hicimos en San Ignacio, llegamos de noche, con lluvia. En un supermercado, la mujer me ofrece repetidas veces carne entrerriana, la mejor. Aunque no pensábamos hacer ningún asado, me dieron ganas de comprar sólo por la energía y la buena atención de la mujer.
Segundo día de ruta con destino a Puerto Iguazú. Parece un sube y baja de la plaza. Cada vez que bajamos descubrimos un paisaje nuevo con casas de madera a los costados, algún puestito de venta de orquídeas o algún camino de tierra que lleva vaya uno a saber dónde. Llegamos cansadas. Aparecen carteles amarillos al costado de la ruta anunciando que puede cruzarse un coatí en el camino. Bajamos la velocidad al ritmo de la selva.
Si esto fuera un cuento, diría que estamos en el climax. La emoción sube y este viaje se siente en algún punto como una peregrinación. Y es en este momento que me pregunto: ¿Por qué me vengo de tan lejos a hacer algo que puedo hacer en casa?
Esa misma tarde voy a buscar el kit de corredora. Soy la número 179. Tengo mi remera y mis medias de regalo. Con el kit también vienen las ganas de correr. Charla técnica. Somos 500 corredores escuchando atentamente cómo va a ser el recorrido y dónde van a estar los puestos de hidratación. Nos preparan mentalmente a enfrentar no sólo los 21 km. sino las subidas pronunciadas y la lluvia probable para el día siguiente.
Al otro día nos levantamos temprano, el desayuno es completo. Me visto de corredora y salimos hacia la entrada del Parque Nacional desde donde parte la carrera. La emoción crece, es un sentimiento extraño que no lo entendía en otros hasta que corrí mi primera carrera de 10 km. en Santa Fe, en 2013. Comienza, salimos todos con alegría. La lluvia cae pero no molesta. Me alegro de no haber corrido con música. Pude interactuar con otros corredores venidos de Brasil, Chile y de los lugares más lejanos de Argentina. Pude escuchar los ruidos de la selva, algún ave, los árboles que se movían por la brisa. También pude escuchar los gritos de la gente que pasaba en autos y colectivos que nos alentaba a seguir.
Fui a mi ritmo, poco a poco cubrí los kilómetros, los disfruté. Cuando estaba en los últimos minutos de carrera ví a una familia en una curva y les pregunté cuánto faltaba: “estás a 300 metros del final”. En ese momento sentí una adrenalina que me hizo subir la velocidad, se me caían lágrimas de los ojos. Estaba emocionada, lo había logrado. Crucé la meta y ahí estaban mi mamá y mi amiga para abrazarme.
FINAL Y NUEVO COMIENZO
El viaje no terminaba allí. Después de la carrera entramos al Parque Nacional. El espectáculo es impactante ya que el caudal es enorme este año. Me ha tocado ir otros años con casi nada de agua, que también está bueno porque se puede cruzar a la isla San Martín y ver la Garganta del Diablo. Esta vez todo era agua.
En el recorrido vimos mariposas amarillas y azules, coatíes y muchos monos, que lamentablemente se acercan a la gente ya que muchos siguen dándoles comida cuando cada vez hay más carteles que avisan que está prohibido.
Al siguiente día cruzamos a Brasil, comimos comida brasilera, compramos feijao y farofa en un supermercado y quisimos ir a ver las Cataratas, pero el precio nos pareció excesivo. No hay precio Mercosur, por lo que los argentinos tenemos que pagar lo mismo que paga un canadiense. No tiene mucha lógica, así que volvimos a Puerto Iguazú.
Había que organizar el regreso a Santa Fe. Lamentablemente la lluvia torrencial hizo varios destrozos en la ruta, fuimos despacio, disfrutando de las últimas horas rodeadas de selva y dormimos en Apóstoles, al sur de Misiones, casi cayéndonos a Corrientes, donde comienza la ruta de la Yerba.
Llegamos con tormenta fuerte, truenos, relámpagos y hasta piedras, pero llegamos. La rotisería donde compramos la pizza era atendida por dos hermanos, igualitos. Eran en realidad dos varones y dos mujeres; cuatrillizos. Únicos por no ser producto de ningún tratamiento de inseminación artificial. Son 7 hermanos en total. Siete vidas duras, de estudio y de trabajo sumado a una mamá que se tuvo que ir a Río Gallegos a trabajar de maestra jardinera ya que en Misiones la búsqueda de empleo nunca fue sencilla. Desde allá a lo lejos la madre siempre los ayudó económicamente. Las mujeres de la familia, embarazadas desde chicas. Una familia numerosa. Lo que me impactó fue cómo nos contaron su vida tan abiertamente en unos pocos minutos. Justo cuando llegaban al tiempo presente de su relato la pizza ya estaba en su caja. Historias de vidas reales que una conoce en la ruta.
* * *
Llegamos a casa. Como yo, otras 500 personas deben estar sintiendo lo mismo. Haber cumplido una meta.
Hay miles en el mundo que entrenan y se proponen año a año cruzar sus propios límites. Y lo hermoso es que cualquiera que dice “no, no...yo no puedo correr. No sirvo para eso”, puede salir cualquier día y empezar a probar. Con el tiempo se va a dar cuenta que se puede. Lo digo con total conocimiento de causa, ya que yo era una de esas personas. Pensándolo con más detenimiento, tal vez ahora sí me defina como corredora. Si al final de cuentas, es cuestión de ponerse una meta y disfrutar del camino... Como viajar.
+info
PARA PARTICIPAR
Para anotarse en la próxima edición de la carrera (y en otras carreras alrededor del país): www.runargentina.com
10_COATI SOBRE ARBOL COPIA.JPG
coatí sobre un árbol.
10_FLOR RARA COPIA.JPG
extraño exponente de la flora local.
10_AGUA EN MOVIMIENTO COPIA.JPG
postal majestuosa de las cataratas.

viernes, 10 de octubre de 2014

Algunas fotos que comparto con ustedes....

Mi mamá me hizo conocer una página que te permite editar fotos con distintos formatos...me encantó. Super divertido! Acá van algunas fotos seleccionadas de varios viajes!

Disfrutenlas!

http://slide.ly/view/08d83c92415b6e311dda0e67cd5670c3?utm_source=Fb_ORG_Share



domingo, 25 de mayo de 2014

Un celular Claro, un mundial y un 25 de mayo...

Hoy es 25 de mayo. Día de la Patria. Los chicos en las escuelas siguen haciendo ¨el  acto¨ al cual asisten los padres, directivos, hermanos, tíos para ver a la nena vestida de chinita o al nene de soldado de papel. ¿Pero alguien se pone a pensar qué hicimos en estos 204 años de patria?

Ayer a la noche salgo con mi esposo de cenar de la casa de unos amigos. Comimos algo parecido al locro para no faltar a la tradición y con espíritu de ¨ mejor argentino¨ nos acercamos al auto estacionado en la puerta. Aclaro que mis amigos viven en un barrio de quintas, calles alejadas de arena.  Encontramos las puertas del auto abiertas, palanqueadas.  Nos quitaron el estéreo y el celular de mi esposo que había quedado olvidado allí. Como buen argentino, agradecimos que los ladrones no habían sido agresivos y no habían roto nada. ¡Qué suerte que tuvimos! Esas son las cosas de las cuales los argentinos debemos estar agradecidos.

Luego vino el real drama. No importan ni el estéreo ni el aparato del celular, una pena pero se reponen. Pero ¿Qué información tenía ese celular? Allí aparece el verdadero miedo. ¿Y si en algún lado aparece nuestra dirección, o alguna fecha importante o algún movimiento de dinero? ¿Alguna clave? ¿Y las fotos? Hay un desconocido mirando nuestras fotos y eso me altera mucho y los nervios crecen y las preguntas aumentan y no hay nada certero en realidad. Sólo hay que esperar o bien a que no pase nada o a que una de estas noches nos hagan una entradera para robarnos el televisor que aparece atrás de nuestra perra América en una de las fotos del celular.

Entonces me pregunto: ¿Es normal vivir así? ¿Es esta la gran patria argentina que construimos?

Hoy, 25 de mayo, me levanto de una noche de insomnio e ingreso a la página de Claro para ayudar a mi esposo con la búsqueda de un aparato nuevo, en cuotas y barato. En la búsqueda me encuentro con esta propaganda (no dejen de verla para seguir leyendo):


Al principio pensé que era un texto irónico, como una cargada. Pero no. Era real. Claro me decía que yo, argentina pura, soy mejor persona cada 4 años gracias al fútbol. Algo más tenía que haber, no podía ser ese el mensaje, así que la volví a ver.

Me quedaron grabadas algunas frases como que ¨la ciudad se llena de celeste y blanco¨ y es verdad. Lo vengo viendo desde hace unas semanas. De golpe hasta los empleados de Mc Donalds cuelgan banderas argentinas.

¨Desaparecen las diferencias. Ahora somos todos amigos¨. El gran problema de la Argentina, la brecha social enorme que existe, la inseguridad e inestabilidad social….todo se puede resolver con el fútbol.  ¿Cómo es que nadie se dio cuenta hasta ahora?

Termina la propaganda diciendo: ¨A lo mejor los argentinos somos eso que nos pasa cada 4 años¨.  Yo digo: Ojalá ser ARGENTINO sea ser todo eso todo el tiempo y no cada tanto. Ojalá no tengamos que agradecerle a un ladrón por no ser violento. Ojalá no tengamos que vivir con esta sensación de miedo e inestabilidad constantes. ¿Nos tenemos que contentar con ser buenos argentinos una vez cada 4 años?  Qué triste si tiene que ser así.


Hoy es 25 de mayo. Día de la Patria. Que tengan un buen día.

martes, 13 de mayo de 2014

Un poco sobre Malta...un poco sobre UP English Malta...


En Malta, Nacho y su novia, Lidia, me contaron de su proyecto, con el cual ya arrancaron y les está yendo bien...hicieron una agencia que se llama Up English Malta que trabaja como contacto entre las escuelas de Inglés en la Isla y los alumnos que quieran estudiar allí. Lo que sigue es el artículo que estoy terminando de escribir para mandar a El Litoral de Santa Fe contando un poco sobre el aprendizaje de Inglés en Malta, que para mí fue todo un descubrimiento.

Disfruten y compartan! Y el que esté proyectando hacer cursos de inglés...no se olviden de Malta! Me avisan y los contacto con mi hermano!

Estudiar Inglés en Malta, una nueva tendencia para españoles y Latinoamericanos.

Hace un año atrás mi hermano estaba viviendo en Dublín. Un día nos avisó que se mudaba a Malta. ¿Adónde? ¿Dónde queda eso? ¿Una isla? ¿Y qué vas a hacer en una isla? Lo colmé de preguntas producto de la ignorancia total, ya que era la primera vez que esta isla aparecía en la lista de mis intereses.  Es una isla al sur de Italia, pero no es parte de Italia como todos pensamos; sino que es un país independiente conformado por tres islas: Malta, Gozo y Comino. Tiene una población de 419.000 personas conviviendo en 37 km2, lo que significa la mayor densidad de población de toda Europa. Su clima es divino durante los 12 meses del año, un poco de viento de mar durante el invierno pero siempre acompañado con cielos celestes. En el verano hay piletas naturales (talladas en las piedras en la costa) alrededor de toda la isla ya que no hay olas y todo es calma.

La isla está dividida en ciudades y cada ciudad tiene su idiosincracia, algunas son más turísticas, otras más históricas, otras más tranquilas para la gente mayor, hay pueblitos de pescadores y centros comerciales gigantes. No hay nada que no se pueda encontrar en este pequeño territorio y todo tiene un encanto particular. Este año decidí ir a visitar a mi hermano. Hacia allí fui a conocer un poco el nuevo mundo en el que se estaba moviendo.

Malta tiene dos lenguas oficiales: el maltés y el inglés. Con mi formación como Profesora de Inglés no me asustaba tener problemas para comunicarme en la isla. Mi hermano hace un año vive allí y no tuvo hasta ahora la necesidad de aprender Maltés. Casi nadie lo aprende por las dificultades que presenta: es una mezcla de árabe con lenguas latinas y con influencias de lenguas anglosajonas por haber sido colonia Británica. En Wikipedia indica que algunos lingüistas encuentran el Maltés como inclasificable. La educación en las escuelas es bilingüe y obligatoria desde los 5 hasta los 12 años, por lo tanto no hay maltés que no hable Inglés.


Por este motivo  muchas escuelas e institutos de Inglés se comenzaron a asentar en la isla, hoy día son 51 que en un territorio bastante reducido compiten por ofrecer los mejores servicios educativos para ganar más cantidad de alumnos año a año. Como Profesora de Inglés y curiosa por conocer los recursos con los que están enseñando me acerqué a varias escuelas y realmente quedé sorprendida. La mayoría de las escuelas ofrecen cursos de un máximo de 12 alumnos para que el docente tenga un trato personalizado con el alumno. La mayoría de las cursadas son de 20 horas semanales, pero el alumno puede optar por un curso intensivo de 30 horas semanales. Muchas escuelas cuentan con equipamiento de computadoras y pantallas inteligentes que permite al docente usar todos los recursos necesarios para la mayor motivación y participación de los alumnos. Esto sumado a la experiencia constante de tener que interactuar en inglés por estar inmerso en un contexto de inglés como lengua nativa.  Todas las escuelas ofrecen actividades extras para todos los días de la semana: visitar la antigua ciudad de Mdina, visitar alguna playa y pasar el día allí, viajar a Gozo en ferry y conocer sus rincones, caminatas, salidas nocturnas, etc. Esto no sólo ayuda a los estudiantes a conocer el lugar donde están viviendo y los motiva a usar el inglés en contextos diferentes,  sino que también crea un ambiente de compañerismo de donde pueden surgir grandes amistades.

Los objetivos de los cursos pueden ser amplios, desde hacer hincapié en el inglés como medio de comunicación y unión social para viajes, hasta usarlo como herramienta laboral con cursos más específicos de ¨business¨ (negocios) o preparación de exámenes internacionales. También se ofrece cursar el año académico completo con la opción de convalidar con algún deporte.  Me llamó la atención ver alumnos de todas las edades, desde niños hasta personas de más de 50 años y lo más interesante fue ver a familias enteras mudándose a Malta por 6 meses a estudiar inglés y disfrutar de paso de unas vacaciones largas. Un día saliendo del hotel donde yo estaba parando había una nena de 5 años venezolana con su mamá, con quien me puse a hablar. Ella estaba con su marido buscando alquilar un pequeño departamento, ya que se habían ido a la isla a estudiar inglés. Su opción fue alquilar por su cuenta ya que conocían gente en la isla, pero las escuelas ofrecen siempre algún alojamiento, que puede ser parar en casa de familia, residencia  o compartir un piso con otros estudiantes.


Lo más llamativo fueron los precios. Comparando con los costos en Inglaterra e Irlanda, en Malta todo es más económico. No sólo los cursos en sí, sino la vida en general. Un ejemplo básico es que si te querés sentar a tomar una pinta (un vaso de medio litro de cerveza) te cuesta 6 euros en Londres y 3 euros en Malta…y así todo.

Hay una agencia que me resultó muy seria que ayuda a los alumnos a buscar una escuela y guiarlos en el papeleo (visados y otros en caso de precisarlo). Se llama UP ENGLISH MALTA (www.upenglishmalta.com ; info@upenglishmalta.com ; www.facebook.com/upmalta). Ellos brindan toda la información necesaria para comenzar el curso según las necesidades del alumno,  recomiendan las escuelas que coincidan con el perfil del estudiante y consiguen descuentos muy interesantes tanto en los cursos como en el alojamiento. Y la mejor noticia es que el servicio que dan es gratuito: el alumno no paga nada extra por contactar y pedir la asistencia necesaria de esta agencia.

¿Has estado pensando en estudiar idiomas en Malta? Ponte en contacto con nosotros, porque tu experiencia en Malta, ¡comienza aquí! www.upenglishmalta.com info@upenglishmalta.com www.facebook.com/upmalta


lunes, 5 de mayo de 2014

Sigue el día en Varanasi.

¿Y el río Ganges dónde está? ¿ Hacia dónde queda el río?  ¿Ganga? Estas son las preguntas que fuimos haciendo a las personas que se nos cruzaban en las callecitas para poder encontrar el río en un mundo que te desorienta. Finalmente la inmensidad del río se mostró...hacia un lado y otro se veían filas de Ghats. Esta palabra define simplemente a las escaleras que bajan hasta el río, pero cada uno de estos espacios tiene una significación particular para los hinduistas. En algunos se hacen cremaciones, en otros la gente se va a higienizar. Y por momentos se ve a las personas ingresando los cuerpos ya envueltos en unas sábanas blancas para lavarlos en aguas sagradas y una persona lavándose los dientes a 50 metros. También se ven búfalos acalorados metidos en el río sin moverse por horas, toros gigantes bellísimos que son tocados por los peregrinos como animales sagrados, encantadores de serpientes, mujeres lavando ropa, hombres que te quieren dar la mano y luego te dicen que les tenés que dar dinero ya que tocarlos a ellos es sagrado, y así sigue la lista.

Llegar al Ghat de las cremaciones es bastante impresionante. El río es un espacio sagrado. Aquí la gente viene a meditar, observar, limpiarse y volver a empezar. Los hinduistas creen que tomando un sorbo del agua de Ganges se limpian sus pecados y que al morir el cuerpo debe ser lavado para deshacerse de los errores cometidos en la vida y así pasar a la nueva vida limpios. Como en el catolicismo, las religiones siempre encuentran una manera para que el creyente se sienta renovado después de cometer pecado. Podés haber sido un golpeador, farsante, violador, asesino,pero si lo confesas y rezas unos ¨Padre Nuestro¨o te tomás un vaso de agua estás salvado, no te vas al infierno ni vas a reencarnar en un ser inferior.Viéndolo desde afuera, diganme si no parece una cosa de locos. Todo está siempre justificado por la fe, si uno tiene fe en la religión que haya elegido, entonces todo se puede explicar. Ir a confesarse  a un cura y tomar un sorbo de agua de un río tienen las mismas connotaciones.

Las maderas que se usan para cremar los cuerpos se acumulan al lado del ghat y depende del dinero que la familia puede pagar el tipo de madera que le dan, siendo el sándalo la madera más cara. Hay un sector para que los familiares se paren mientras creman a sus familiares. En general las cremaciones son comunitarias. Cada cuerpo se pone sobre una pila de madera luego de ser lavado en el río. Lo comienzan a prender fuego. Son 4 o 5 cuerpos siendo cremados al mismo tiempo al aire libre, por lo que el calor y los olores son intensos. Está obviamente prohibido  sacar fotos por respeto a la familia y a la creencia en sí. Los restos de los cuerpos que no llegan a quemarse son arrojados al río para que peces, perros  y cuervos terminen de hacer el trabajo que los gusanos hacen bajo tierra en nuestros cementerios, la única diferencia es que en India todo se hace al aire libre. (Encontré esta página en internet con fotos que dan una mirada que no ví en otro lado. No verlas si son impresionables. http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2011/08/09/varanasi-muerte-sagrada-en-el-ganges/)

Lo que sí me gustó es el concepto de muerte que tienen los hinduistas. Al creer en la reencarnación, la muerte no es algo tan dramático como lo es para nosotros, los católicos o cristianos. No hay gente llorando en las cremaciones,sólo se observa,se despide al muerto hasta el próximo encuentro. Me gusta poder pensar y jugar un poco con la idea de que en realidad la vida no se termina con la decrepitud del cuerpo, que de alguna manera seguimos dando vueltas por ahí.

En la India llama la atención la variedad de religiones que conviven, cada una con sus creencias y tradiciones. Musulmanes, Hinduistas, Católicos, Budistas, Jainistas, Sihjs, Zoroastristas, Judíos viven en las mismas ciudades compartiendo territorio para poder poner sus templos. Lo más extraño de todo es que el Estado es considerado laico, pero no creo que haya población que esté más moldeada por las religiones como en la India. Ghandi era por un lado el mayor representante de la construcción del Estado Indio como democracia y república, pero por otro lado era un hinduista extremo y su vida era un ejemplo de cómo el pueblo debía actuar en su vida diaria. Llegó a hacer pública su decisión de comenzar una vida de celibato después de muchos años de matrimonio. Por otro lado, estaba en total contra de que existan los ¨intocables¨ , aquellas personas de las castas más bajas que el resto evitaba hasta tocar porque los bajaba a su casta inferior, lo más bajo de lo más bajo de la raza humana según el hinduismo.(aún existe esta casta de los
¨intocables¨a pesar de las luchas).

El Budismo surge como contra al sistema de castas que mantenía el hinduismo. En el momento de su creación fue la religión más populosa, hoy sólo el 1% de la población practica el budismo. Tuvo más impacto y permanencia en algunos países del Sudeste Asiático, principalmente en Tailandia y Camboya. Los Jainistas tienen un concepto de vida similar al budismo (las dos surgen al mismo tiempo, Mahavira Y Gautama son contemporáneos) pero agregan reglas muy extremas en el tipo de alimentación que se debe tener y hasta llegan a usar pañuelos en la boca cuando caminan por la calle por miedo a matar a algún insecto que entre en su boca por accidente.

 Los Musulmanes representan el 13% de la población, que parece poco, pero considerando que los Indios son 1300 millones, la población musulmana acá es más grande en número que la de Pakistán (con quienes aún están en conflicto).

En Goa (más adelante en el viaje) tuvimos contacto con católicos. Los portugueses que se instalaron en este Estado durante 400 años llegaron a construir muchas y enormes iglesias. La población fue empapada por las creencias en santos y vírgenes, y esas son las figuras que hoy día se veneran en esta parte de la India.

Después de estar en gran parte de Latinoamérica y Europa, Marruecos, China, Tailandia, Camboya, Vietnam e India; después de entrar a templos, iglesias y mezquitas, después de ver en los frentes de las casas dibujos de Ganesh, Shiva, Buda y la Virgen María, y estatuas de Tao, el mono Hanuma, San Francisco de Asís, después de hablar con personas de creencias diferentes, llego a la conclusión de que uno cree en lo que le ponen enfrente. Si los Portugueses nunca hubieran llegado a Goa, los conductores tendrían la figura de  Shiva colgando del espejo del tuc tuc, o si los españoles nunca hubieran llegado a América, la Pacha Mama ocuparía todas las tradiciones. El ser humano precisa creer en algo y se agarra de lo que tiene a mano. En el fondo todos creen en lo mismo pero con nombres diferentes. La India, en vez de acercarme a una espiritualidad más profunda o de hacerme entender las religiones como tal, a mí me hizo el efecto contrario. Volví aún más escéptica de lo que era, entendiendo cada vez menos lo ilógico de las luchas, batallas y muertes provocadas por la lucha entre religiones.

 El día en Varanasi terminó en la terraza de nuestro hotel con un té, escuchando el sonido eterno de la ciudad y cuidando que ningún mono nos venga a robar las galletitas.




domingo, 4 de mayo de 2014

Un día en Varanasi.

La mañana en Varanasi salimos del hotel con dos objetivos: ir al templo de Shiva o Templo Dorado y encontrarnos con Paula y el Tano, con quienes habíamos estado en el Parque Nacional. Ellos habían salido de Umaria el día anterior en un tren unas horas anterior al nuestro y habíamos quedado en encontrarnos en Varanasi de alguna manera. Las casualidades no son tan poco comunes en India, la gente de alguna manera se cruza en el camino. 

El templo Dorado no es fácil de encontrar yendo caminando. Está dentro de la ciudad vieja y hay que meterse en unas callecitas diminutas y laberínticas para llegar a otra calle y que te digan que por esa entrada sólo van los peregrinos. Terminamos en una calle con una cola enorme de gente tratando de entrar al templo, pero en realidad nunca lo vimos ni siquiera desde afuera. Lo bueno fue doblar en una esquina y verlos a Paula y al Tano un poco perdidos y desorientados también, como nosotras. Y cansados. Todos estábamos cansados a esa altura del viaje.

Creo que India se lo puede visitar de dos maneras. En 20 días, sólo para tener un mínimo pantallazo pero pudiendo ver varios lugares. De esta manera el cansancio no es tanto…te lleva tres o cuatro días comprender y adaptarse a cómo funcionan las cosas allí, la actitud de la gente, la comida, etc. La otra opción es quedarse mínimo 6 meses, estando en pocos lugares y realmente empapándote de la cultura India, tan diferente y por momentos incomprensible por nosotros.

Varanasi no es la ciudad de la India para llegar cansados. Buscando en mi memoria veo muchísimas imágenes de esos dos días y se transforman en una cascada de palabras: hombres y mujeres a millones, vacas y toros en medio de la calle, tuc tuc esquivando a las vacas, rickshaws llevados por hombres diminutos, bocinazos de autos enormes tratando de pasar por arriba todo lo mencionado previamente, restos de verduras tirados por todos lados, esquinas transformadas en basureros, perros y cachorros sarnosos acercándose para robar una caricia, carteles de propagandas ofreciendo felicidad, infinidad de cables decorando las alturas, olor a pis en alguna esquina más oscura, miradas de hombres y algún comentario desubicado y filas de personas en peregrinación hacia algún lado.

Con Paula y el Tano recorrimos la ciudad antigua, parando en los negocios a descubrir cosas impensadas. En un puesto de especies y aromas nos ofrecieron  unos confites con formas raras...nada de eso! Eran todas semillas naturales que al tragarlas funcionaban como refrescante de la boca...era como estar comiendo una pastilla Halls, pero todo natural! En otro puesto Paula compró yoghurt hecho de manera artesanal y frente a nuestros ojos...dice ella que estaba delicioso. Lamentablemente a mí me faltó tiempo en India para acostumbrar mi estómago a la comida de la calle. Fueron tantas las indicaciones de no comer en la calle, que preferí no incursionar y luego arrepentirme. Me hubiera gustado probar varias de las cosas, pero me contuve. En una delas callecitas vimos a mucha gente parada al lado de un puesto.Nos acercamos y un hombre cocinaba unos crepes con verduras que parecían deliciosos!! Lamento en parte no haber podido disfrutar del todo de una de las cosas más maravillosas de la India, su comida. (Ya hablaré en otra entrada sobre lo que sí pudimos probar que fue espectacular!)

La ciudad vieja es un laberinto de cuento de hadas, todo fluye de manera extraña. Un hombre nos persiguió para que le compráramos polvos de colores, otro para que lleváramos estatuas de Ganesh, otros nos miraban con indiferencia desde su puesto, sólo observaban y esperaban...como si la vida se les fuera de las manos y ellos están ahí, sentados, aburridos.

En un momento estábamos caminando y un carro con una docena de hormas de queso me encerró, atrás mío también tenía otro carro. Los hombres que los llevaban parecían no entender la imposibilidad física de que los dos siguieran su camino al mismo tiempo en una calle que sólo daba para uno y con una mujer parada en el medio de los dos... querían pasar al mismo tiempo. No me extraña que las leyendas de medinas hayan tenido que inventar la alfombra mágica. En ese momento era la única manera de salir de ahí. Sus caras, sus actitudes me hicieron sentir que las vidas de esos hombres dependían de mover esos quesos, de llevarlos a destino para cobrar las rupias que les permitirían pasar el día o la semana.

Seguimos camino y decidimos sentarnos en algún lugar para tomar algo. En la guía Lonely Planet recomendaban ir a la Brown Bread Backery, nos daba una dirección. La buscamos por un largo rato, perdiéndonos y preguntando a los negocios. La guía nos hacía una aclaración: OJO con no meterse en un local a metros del original que tiene el mismo nombre, el original tiene 4 pisos y una terraza. Y así fue,primero encontramos la copia, entramos y el olor a encierro y humedad y la falta de los cuatro pisos nos hizo salir de allí. A 50 metros estaba la puerta del lugar original. Y nos preguntamos: ¿Cómo puede ser que se permita una truchada como esa y no se haga nada? Las reglas de cada lugar son diferentes, me imagino lo difícil que debe ser tanto para un europeo poner un local en la india como para un indio poner un local acá mismo, en Argentina, con imposiciones legales inexistentes en su lugar. 

La terraza estaba repleta de extranjeros, ya que es un típico lugar cool para los viajeros que van a un lugar totalmente diferente a buscar lo que pueden encontrar en la esquina de su casa...pero bueno, para ser sincera, a esa altura del viaje, vino bien un jugo de naranja en un lugar donde ningún hombre nos estuviera mirando como bicho raro.

Mañana les cuento cómo siguió el día...como ven los días en la India pueden ser muy intensos!






viernes, 2 de mayo de 2014

Llegada a Varanasi, la ciudad más sagrada de la India...

Añadir leyenda
Después de estar en Varanasi se comienzan a confundir los significados reales de las palabras. Varanasi es una de las siete ciudades sagradas de la India, por allí pasa el río Ganges, uno de los siete ríos sagrados de la India. Después de sólo dos días en esta ciudad uno comienza a preguntarse cuál es el significado de ¨sagrado¨ para los Indios. Sé que en sólo dos días no se puede descubrir demasiado como para contestar una preguntar tan gigante, pero tal vez comprendan mis dudas después de contarles la experiencia por esta ciudad.

Llegada de noche, reflexiones sobre ser mujer en la India...

Mujeres comprando pulseras
La llegada ya fue complicada,siendo que teníamos que estar a las ocho de la tarde y por un atraso de siete horas del tren terminamos arribando a las 2 y media de la mañana. En el tren pedí a una chica que viajaba con su novio si me podía prestar su celular para poder llamar al hotel y avisar que por favor nos esperaran con un tuc-tuc o taxi teniendo en cuenta la hora que llegábamos. El novio muy amable no sólo llamó al hotel sino que habló él mismo en hindi explicando la situación. Cuando llegamos nos sentimos un poco perdidas y abrumadas. Sabíamos que Varanasi no era una ciudad fácil, menos para dos mujeres solas  y a esa hora de la madrugada. Había una mujer japonesa viajando sola en el tren, a quien ofrecimos ayuda y compañia al momento de bajar en la estación. En medio de un grupo de hombres que nos prometían tuc-tuc y acompañarnos hasta la salida de la estación, que estaba difícil de encontrar, apareció un muchacho con un papelito diminuto y arrugado que tenía escrito: Regina Candel Hotel Bhudda. Me dieron ganas de abrazarlo, pero me contuve conociendo las reglas indias de no contacto entre hombres y mujeres a no ser que estén casados. Era nuestro chofer que nos había esperado cuatro horas en la estación para llevarnos sanas y salvas hasta el hotel.

¿Qué edades tendrán?





Nunca en mi vida había tenido un chofer esperándome en una estación, pero en India hay cosas que deben cambiar. Estos son los cuidados y precauciones que hay que tener en India, lamentablemente hay casos de abusos y violaciones a mujeres y sin entrar en pánico con Gaby habíamos decidido que mejor prevenir pasar por alguna situación incómoda. De los Chandelas y las maravillosas construcciones de los templos de Khajuraho y la liberación sexual del Kama Sutra, India pasó a tener una cultura de tabúes, mujeres tapadas y hombres que se excitan por ver el tobillo de una mujer o darle la mano cual saludo de despedida. Cuenta la historia que un diario Inglés sacó una foto hace unos 60 años atrás que fue para el escándalo: tomó una foto del tobillo de la madre del Maharaja de Jhodpur bajando de su carruaje. La foto fue enviada a Inglaterra y fue tapa de revista. El Maharaja se ofendió tanto que mandó a comprar todos y cada uno de los números de la revista para que nadie más pudiera verle el tobillo a su madre. Así estamos. Hay tanta frustación y represión sexual tanto en hombres como en mujeres que llega a ser molesto para una persona que está acostumbrada a saludar a un hombre con un beso en la mejilla. Las miradas de los hombres son constantes, por lo que nos recomendaron nunca mirar a un hombre a los ojos, ya que es signo de seducción; conviene bajar la cabeza y mirar al piso.

Nos pasó en el festival de música de Khajuraho una situación bastante incómoda: un hombre joven se nos paró al lado, primero quería meterse en el medio de las dos, pero con mal tono le dijimos que no. Entonces se paró al lado mío. En un momento ví que estaba acercando su mano hacia mí de un modo que no correspondía. Sin pensarlo dos veces, le golpee la mano con el codo y empecé a putearlo en castellano. Inmediatamente me fui a buscar a un policía. Vino la policía turística y nos hizo pasar hacia un sector VIP para ver el espectáculo. Al minuto y sin que yo lo haya señalado al joven, vinieron con el tomado por dos policías y me preguntaron si era él. Yo me puse muy nerviosa,pero dije que sí, entonces lo miré al joven y en inglés le dije con tono de reproche: ¨Eso no se hace¨!. Me sentí una idiota total, la señorita ciruela indicándole al alumno que lo que estaba a punto de hacer era abuso. Después pude disfrutar del espectáculo a medias, no sabía que había pasado con el joven, tal vez la policía hacía el show y después lo dejaban ir...no sé qué pasó. No lo volvimos a ver.

Pero entendimos que no son sólo rumores los casos de abuso, sino que es un problema nacional que sufren no sólo las extranjeras sino en gran medida las mujeres indias. De hecho, en la televisión India hay varios programas que tratan el tema de manera constante y específica para concientizar a las mujeres que ellas tienen derechos y que el abuso y maltrato puede ser también psicológico. Hay muchos casos de violaciones domésticas,pero por miedo muchos no son reportados y la realidad es que cuando se reportan es bajo el porcentaje de casos que son ganados por esas mujeres. Las mujeres en India tienen muchísimo camino por recorrer, ya que aunque es verdad que su situación  ha mejorado un poco en los últimos años,algunas estadísticas asustan bastante:

el 68% de las mujeres indias trabajan, en su gran mayoría en el sector agrícola.
sólo el 10% del parlamento indio está representado por mujeres
sólo el 10% de los casos de abuso reportados pasan por el sistema judicial
desde el 2010 al 2011 hubo un aumento del 9% en los casos de violación reportados en el país

A esto hay que sumarle tres hechos para comprender cómo funciona el sistema con las mujeres:

1) solo se separan el 1.1% de los matrimonios. El divorcio es legal, pero está aún muy mal visto. Por lo que no sólo la mujer está atada al hombre que su familia eligió para ella y se debe entregar a ese matrimonio convenido, sino que luego si el matrimonio no funciona y se quiere separar,debe ser infeliz para toda la vida o convertirse en una mera bolsa de basura ante los ojos de todos los que la rodean. La gran mayoría decide ser infeliz.

2) Las mujeres se ven obligadas a tener hijos varones que son altamente preferidos a tener una hija mujer. Sucede que si quedan embarazadas de una mujer, muchas veces son obligadas a abortar. Aunque el aborto es aún ilegal en India, en Delhi vimos clínicas con un aspecto no muy serio con carteles en la puerta promocionando la realización de abortos. Hay una segunda opción que es maquiavélica. Las mujeres que no pueden tener un varón son quemadas vivas y se hace pasar por un accidente casero. Se lo llama ¨bride burning¨ y algunos grupos afirman que de 300 casos, sólo uno se reporta. Muchas no mueren, pero quedan deformes. Es atroz, espantoso, sin palabras.

3) El porcentaje de mujeres que son educadas es bajo. En una familia si hay que elegir quienes van a la escuela, siempre van primero los hombrecitos, las mujercitas tienen mucho que hacer en la casa.

¿Me gustaría haber nacido en la India? No, definitivamente no. Ellas, hermosas y coquetas, con sus docenas de pulseras en cada mano, el henna que las decora de manera estupenda y sutil, las sedas de los colores más espectaculares que las cubren  y su esfuerzo por mantener su casa en orden y ofrecer hasta lo que no tienen, son mujeres aun muy sufridas. Claro que en las grandes ciudades las cosas no son tan así. La mujer en Bombay viste ropa provocativa, usa malla en la playa, trabaja, estudia y puede elegir con quien casarse. Aun así, en las grandes ciudades el hombre mira fijamente, parece que de alguna manera invadieran tu privacidad constantemente.

Me pregunto: en Varanasi vimos a muchas personas, tanto hombres como mujeres,adorando a vacas y toros, muy bien alimentados, peinados, cuidados. Nadie los corre de las calles caóticas. ¿Cómo puede ocurrir, sea en la cultura que sea, que la vaca sea sagrada y la mujer mutilada

? Hay cosas que aun no comprendo de este mundo extraño en el que vivimos.