martes, 28 de mayo de 2013

Vietnam, El río Mekong y Ho Chi Min



Vietnam existe mucho más allá de la guerra con Estados Unidos. Es más, atravesó más conflictos que aquel que fue el más retratado por el cine y la literatura, y recibió influencias de otros países. En esta nota, un recorrido por una región en la que el río es presencia absoluta.
TEXTOS Y FOTOS. REGINA CANDEL.

¿Qué se viene a la cabeza cuando escuchamos o leemos la palabra Vietnam? De seguro pensamos en la palabra “guerra”. Pareciera que este país sólo existiera porque lo vimos en fotos y películas de la Guerra de Vietnam, nombre impuesto por los Estados Unidos. Pero si nos ponemos a pensar bien, en realidad esta guerra fue sólo una de los tantos enfrentamientos que los vietnamitas tuvieron con otras potencias. Por este motivo es que prefieren llamarla la Guerra Americana, ya que ellos también tuvieron su guerra con los franceses, con los camboyanos, con los japoneses y con los chinos. Tantas guerras marcaron a esta tierra y a su gente, destruyendo ecosistemas enteros y cambiando los sistemas sociales.
Llegar a Vietnam fue fácil. Unos meses antes, cuando habíamos decidido viajar y nos pusimos de acuerdo en el recorrido, habíamos hecho el trámite para sacar la visa e ingresar al país sin problemas. Nosotros la hicimos por medio de una empresa de turismo de Santa Fe, a quien le pagamos $100 de más por visa para ir a Buenos Aires y presentar todos los papeles en el consulado. La visa también se puede obtener en Internet, pero sale un poquito más caro.
Nuestro cruce de frontera fue desde Phnom Phen, en Camboya. Pensamos en varias opciones, pero la que más nos convenció -para evitar varios medios de transporte para cambiar de país- fue tomarnos un bote rápido por 23 dólares cada uno, que nos llevó por el río hasta el puesto fronterizo. Allí bajamos e hicimos sellar los pasaportes. Y seguimos sin problemas hasta el primer pueblo vietnamita sobre el río Mekong: Chau Doc.
Ya desde el bote vimos varios asentamientos de casas al lado del río o directamente sobre el agua, lo que ellos llaman casas o barrios flotantes. En esta parte del mundo, el Mekong es la guía, el eje, la columna vertebral de las vidas humanas. Del río comen, sobre el río viven, por el río se transportan en canoas, barcos y botes. Los niños se bañan en el río y esperan que pasen las embarcaciones para saludarlas desde la orilla. Este primer pantallazo nos hizo acordar mucho al viaje que realizamos en el año 2010 por el Amazonas, en Brasil. Allí también vimos casas flotantes, escuelas, comedores, pueblos enteros sobre el río. Las necesidades de la gente también se parecen. Las casas son muy humildes y los niños salen acelerados en sus canoas a pedir que la gente sobre los barcos les tire comida o dinero. La mayor diferencia entre los dos ríos está en la cantidad de población que vive en sus orillas. En Vietnam hay una población de 90 millones en una superficie que se equipara a poner tres veces la provincia de Santa Fe. ¡Es demasiada gente y se nota! Todo está colapsado y el río lo sufre. La contaminación es alta ya que todo lo que sale de las casas termina en las aguas cada vez más marrones. En cambio, en el Amazonas la densidad de población en mucho menor, por lo que el río no siente tanto la presencia humana.
EL TRÁNSITO, UN VERDADERO CAOS
Desde Chau Doc nos movimos a My Tho en bus para pasar sólo una noche y luego seguir hasta Ho Chi Min, ex Saigón. Nuestros primeros viajes en colectivo ya nos dieron una pauta del caos que es el tráfico en Vietnam. La cantidad de motos es un tercio al número de la población del país. ¿Se imaginan? Son casi 30 millones de motos haciendo ruido y tocando bocina cons-tan-te-men-te. Y si, la verdad es que llega a saturar bastante. Los viajes en colectivo son casi imposibles de soportar. Casi no se ve campo abierto cuando uno va por la ruta, hay población viviendo a todo lo largo de las carreteras, por lo que el colectivo va tocando bocina casi sin parar a las motos, bicicletas, niños, perros y búfalos de agua que se le cruzan por el camino. Ni pensar de viajar de noche, ya que aunque la población, perros y búfalos están durmiendo, la tendencia de tocar bocina continúa, como si fuera una moda. Sucede que cuando se logra conciliar mínimamente el sueño, los bocinazos te despiertan durante toda la noche. Optamos entonces por los viajes en tren que, aunque cuesta un poco más caro, nos permitió aprovechar para viajar de noche y dormir en los camarotes.
Este mismo caos se vive en las ciudades, pero empeora ya que ahora uno es un peatón. Caminar por las veredas y cruzar las calles puede volverse complicado. Prácticamente todas las veredas están siempre ocupadas por motos estacionadas o por puestos de comida que sacan sus mesas y sillas a la calle. Esto implica tener que bajarse del cordón, y caminar por donde están pasando miles de motos y bicicletas. Mientras que pasaban los días en Vietnam aprendimos que puede llevar más tiempo de lo esperado caminar unos cientos de metros en las grandes ciudades. Fueron en total 18 días, un poco más de lo esperado y creo también más de lo deseado. El caos constante en las calles llega a cansar. No es un desorden que vibra y dan ganas de conocer cosas nuevas o de meterse en los rincones, como me pasó en Marruecos, por ejemplo. Es más un desorden del cual dan ganas de salir corriendo.
COSTUMBRES, SABORES Y AÑORANZAS
Palacio de Reunificacion
La llegada a Ho Chi Min la hicimos con dos alemanes, padre e hijo, que estaban viajando 20 días por Vietnam. Con ellos charlamos durante todo el viaje en bus y como la estación de buses queda lejos del centro y no hay un buen servicio de colectivos locales para moverse en las ciudades, decidimos tomar un taxi entre los cuatro. Se recomienda, antes de subirse al vehículo, decirle al chofer que ponga el taxímetro, así uno puede tener un control de lo que le van a cobrar. Puede suceder que no lo pongan a propósito y después cobren un precio desorbitado sin que uno ni siquiera se de cuenta. En las guías de viaje siempre recomiendan algunas empresas de taxis de absoluta confianza. Nosotros tuvimos que tomar varios y nunca tuvimos problema. No fue así con las moto-taxi que cobran un precio muy alto si no se llega a un acuerdo previo.
La llegada fue sencilla, el problema fue salir. Habíamos leído que por el TET o Año Nuevo Vietnamita el país se colapsa de gente viajando y que todo es mucho más caro, pero no pensamos que iba a ser tan al pie de la letra. Quisimos sacar tickets de tren o de bus hacia Dalat, una ciudad en la montaña con un clima más fresco que en HCM, pero no había pasajes hasta después de 15 días. Luego de varias idas y vueltas terminamos sacando sin demasiado entusiasmo un ticket para movernos a Nha Trang tres días más tarde. Por este motivo estuvimos cinco días en HCM; así pudimos caminar sus calles, perdernos un poco en sus escondites, ir a los museos y conocer a Vu y su novio italiano.
Los conocimos por medio del grupo de Couchsurfing.org y nos invitaron a comer a un restaurante de comida tradicional. Una de las preguntas que teníamos para hacerles fue el motivo de unos sobres rojos que la gente colgaba de los árboles de flores amarillas y que se estaban vendiendo en todos lados. Al hacer esta pregunta, sacan de sus bolsillos dos sobres rojos, uno para mí y uno para mi esposo como forma de hacernos parte de su TET. La idea es poner un billete aunque sea de muy poco valor dentro del sobre y regalárselo a las personas que uno quiere. Es la forma de desear buena fortuna, buenos deseos y un buen año. Me emocionó muchísimo el gesto ya que apenas nos conocían y ellos le dan gran importancia a cada una de las costumbres.
Algo que nos hizo reír mucho fue entender cómo los sabores que uno considera ricos o feos cuando hablamos de comida están totalmente a merced de las costumbres que se traen de casa. Lo que para nosotros es incomible por lo picante, en Vietnam (que aunque menos que en China y en Tailandia, la comida siempre tiene un dejo de picante o al menos tienen siempre al lado del plato otro con condimentos rojos que arden de solo mirarlos) es normal y así la comida tiene sabor verdadero.
Vu nos contaba que cuando estuvo en Argentina hace unos años todo le parecía soso y desabrido, y que cuando pidió algo de condimento picante le trajeron... ¡chimichurri! Nos reímos mucho con esta anécdota que nos hizo entender que, al fin y al cabo, aunque viajar para muchos de nosotros es el mayor objetivo en la vida, no hay nada como volver a casa y disfrutar de lo que estamos acostumbrados.
No hablo sólo en relación con la comida. Se extrañan olores, costumbres, el saludo de la gente en la calle y hasta los ladridos de los perros que no te dejan dormir de noche. En un viaje que hice hace unos años, extrañaba el olor a las tostadas de la mañana mientras me tomaba un mate. Uno extraña las cosas más ridículas a veces.
LAS HUELLAS DE LA GUERRA





En HCM fuimos al “War Remnants Museum”, que muestra las consecuencias de la guerra en el país. Es impactante el sufrimiento por el que la población vietnamita tuvo que pasar para poder sobrevivir y finalmente lograr la unificación. Allí muestran fotografías de las actividades de los niños durante la guerra, haciendo sombreros y atravesando los túneles para ir a la escuela. También se cuenta de la oposición a la guerra que hubo en todas partes del mundo, las manifestaciones muy populosas en los Estados Unidos, Europa, y gran parte de Sudamérica. Se ven, también, fotos de las consecuencias de lo que se llamó el “Agente Naranja”. Este es un químico herbicida y defoliante que fue utilizado por el ejército norteamericano para destruir la vegetación en Vietnam y de esa manera impedir que los soldados vietnamitas se movieran por un medio que solo ellos conocían. Es que la selva era su medio y sabían cómo y por dónde moverse. Como consecuencia directa del uso de este químico (sumado a los bombardeos contantes) se destruyó casi la totalidad de la vegetación natural del país con pocas probabilidades de que vuelva a crecer, ya que el suelo quedó totalmente contaminado. Esta misma contaminación se transmite al agua de los ríos y por lo tanto a las plantaciones. Esa comida fue consumida por la población y el resultado fue un alto porcentaje de personas con deformaciones y retrasos. Es notable, principalmente en el sur, la cantidad de personas con malformaciones que están pidiendo dinero o comida en la calle. Hay algunas organizaciones ayudando a las personas que hoy en día siguen siendo afectadas por esto, pero nadie se hace cargo realmente, ni siquiera los Estados Unidos.
También visitamos el Palacio de Reunificación, un edificio muy moderno que nos recordó a las obras de Niemeyer en Brasil. Este lugar fue testigo de la llegada de los comunistas a Saigón en el año 1975. Vietnam del sur aún estaba bajo mando de un gobierno títere, controlado por los Estados Unidos. Llegaron los comunistas en sus tanques y tiraron abajo la reja de entrada. Cuando encontraron al General Minh que se estaba haciendo cargo del gobierno del sur, le dijo al oficial comunista: “Estaba esperándolos desde esta mañana temprano para transferirles el poder”, a lo que el oficial comunista contestó, sin pelos en la lengua: “No se puede dar lo que no se tiene”.
Lo más impresionante del Palacio de Reunificación es el bunker que se construyó en el sótano con la idea de poder dirigir cualquier problema de Estado desde allí y sobrevivir a cualquier bombardeo. Se aprendió esto del pasado, ya que antes del palacio actual había otro -de estilo francés- que fue destruido en el año 1962 por los bombardeos contra el presidente que tomó el poder luego de que los franceses abandonaran el territorio.
La historia de Vietnam no es fácil de comprender, pero lo importante es tener en claro que la guerra con los Estados Unidos fue sólo una más. Los franceses ocuparon Vietnam y el resto de lo que se conoció como Indochina (Tailandia y Camboya) a mitades del siglo XIX y cambiaron costumbres y arquitectura del país.
Tanto en Ho Chi Min como en Hanoi, al norte del país, esto es notable en las edificaciones afrancesadas. Y claro está, por donde pasaron los franceses dejaron la pasión por la baguette, que se consigue en todos lados. Dejamos atrás Ho Chi Min, luego de varios días de aventura, para dirigirnos a Nha Trang. Nuevos relatos sobre Vietnam esperan.

UNA FIESTA DE 14 DÍAS
Chau Doc es un típico pueblo (y cuando digo pueblo hablo de 120.000 habitantes) sobre estas aguas dulces, con miles de dueños de botes vendiendo a los turistas un paseo de una hora, dos o las que sean necesarias para conocer la zona. Cuando llegamos, caminamos hasta el hotel que habíamos reservado. La habitación tenía un balconcito que daba hacia el mercado central del pueblo. Quisimos salir a tomar unos mates al balcón, pero era tan abrasador el calor que decidimos quedarnos adentro, bajo la protección del aire acondicionado.
Caminando por el pueblo nos empezamos a dar cuenta de que algo estaba pasando; había un espíritu de alegría en las calles, cientos de vendedores de flores amarillas y rojas. Era claro: el TET o Año Nuevo Vietnamita estaba empezando. Esta es la celebración más importante de Vietnam y los chinos la llaman Chinese Lunar Year. Es una fiesta que dura aproximadamente 14 días. Durante esas dos semanas los vietnamitas tienen vacaciones y el país entero se está moviendo de una ciudad a otra para visitar a sus familiares. Hay muchas tradiciones durante estos días.
Antes de comenzar el año la gente limpia a fondo sus casas, pide perdón si es necesario, paga las deudas, hace todo lo posible para arrancar el año sin manchas, limpiando todo tanto física como espiritualmente. Pasan el tiempo en familia y se hacen regalos. El día en que terminó el año y comenzó el nuevo estábamos en Ho Chi Min y se celebró con un festival de música, muchas flores decorando largas calles, luces por todos lados y un show de fuegos artificiales como nunca ví. El hombre que estaba a nuestro lado con su hijo en brazos festejaba cada uno de las explosiones como si fuera, él también, un niño.





martes, 16 de abril de 2013

Camboya


Camboya, un imperio olvidado
El contraste con Tailandia, el país que ya había recorrido la autora, es notable. Una realidad social que duele, el arte que se abre paso entre un paisaje gris, y un pasado que explica buena parte del presente.
TEXTOS Y FOTOS. REGINA CANDEL.
Camboya, un imperio olvidado
Ankor Wat
Entramos a Camboya, desde Tailandia, por tierra. Aunque enfrentar el cruce de fronteras es uno de los miedos de viajar por el sudeste asiático, no hubo problema en ninguna de ellas. Claro que tuvimos la precaución de leer mucho antes de hacer los cruces para no tener sorpresas.
El viaje hacia Camboya comenzó desde Bangkok hacia el pueblo de frontera Aranyaprathet. Este traslado se puede hacer en tren o en bus. Al llegar allí una cantidad de tuk tuk “atacan” al viajero para llevarlo hasta la oficina de cruce que queda a sólo 10 cuadras (se puede hacer caminando sin problemas). Es allí donde se necesita tener más cuidado ya que hay personas que dicen vender la visa oficial para ingresar a Camboya por una suma mayor de la que cuesta realmente. Esta visa tiene un valor de U$ 20 y no hay que pagar más que esto.
La visa se puede obtener directamente en la frontera, no hay que hacer el trámite previamente como ocurre con la visa china. Las situaciones de frontera son siempre tensas, pero si se está informado no hay casi ninguna posibilidad de sufrir algún engaño. Hay que mostrarse siempre seguro de lo que uno quiere e ignorar a quienes ofrecen cosas que no nos interesan.
Del lado camboyano el pueblo se llama Poipet. Es notable el cambio que se comienza a sentir cuando pasamos de un país a otro. La primera sensación que uno tiene es de una Camboya amarronada, triste, desorganizada, pobre, muy pobre. Más, considerando que cruzamos desde Tailandia, el país más desarrollado de todo el sudeste asiático. Cuando uno cruza, lo llevan en un bus gratuito hasta la terminal de ómnibus del pueblo desde donde salen colectivos y taxis hasta Siem Reap. Allí también hay un lugar de cambio de moneda, pero no conviene cambiar mucho ya que se puede pagar en dólares y si te tienen que dar cambio lo hacen en rieles, la moneda oficial del país.
Mientras esperábamos por nuestro sello en el pasaporte conocimos a una pareja argentina, así que decidimos pagar el taxi a U$ 12 cada uno (en vez de U$ 9 en bus). Cuando llegamos a las afueras de Siem Reap, el taxi se detuvo en una parada de tuk tuk haciéndonos entender que nos teníamos que bajar allí y tomar uno hasta el centro de la ciudad. Como nuestro arreglo había sido -claramente- que íbamos con el taxi hasta el centro, le discutimos al chofer y no nos bajamos del auto hasta que se cumpliera con lo prometido. Así fue. Unos amigos nos habían comentado que esto podía pasar y por eso es que reaccionamos así; sin esta información y con la confusión que genera estar en un país nuevo sin entender el idioma, hubiéramos caído en el engaño. Por eso es muy importante leer foros y guías de viaje antes de llegar a cualquier país nuevo.
Algo parecido nos pasó al llegar a Phnom Phen. Eran las 7 de la mañana y sólo teníamos una idea vaga de nuestra ubicación en la ciudad, pero no contábamos con la guía de viaje y con los mapas. Al llegar en bus se acercaron varios tuk tuk a ofrecernos un viaje hasta el hotel que habíamos reservado por booking.com. El chofer nos pidió U$ 6 por el viaje y en el mundo del regateo hicimos nuestra propuesta de U$ 4. Luego nos enteramos de que los camboyanos pagan U$ 2 por el mismo viaje. Todo, absolutamente todo, se regatea en el sudeste asiático.
ENTRE MARRÓN Y GRIS
Sólo estuvimos 6 días en Camboya y el recorrido abarcó Siem Reap y su capital Phnom Phen. Para salir del país hacia Vietnam decidimos hacerlo por el río. Desde la capital se puede tomar una lancha rápida que sale un poco más cara que un bus (U$ 23), pero que te lleva directamente a Chau Doc, el primer pueblo vietnamita sobre el Delta del Mekong, o sea que te llevan a hacer el cruce de frontera (si se quiere hacer este recorrido, el único requisito es tener la visa de Vietnam, ya que en esta frontera no se puede realizar).
Durante estos escasos seis días pudimos, al menos, tener un pantallazo de la realidad camboyana, y sentimos lo diferente que ha sido su historia y cómo ese pasado ha moldeado la vida de la población.
Camboya es un pueblo muy sufrido. Vimos muchos chicos trabajando, vendiendo cosas y pidiendo limosnas. En los Templos de Ankor Wat había muchos niños y niñas de no más de cuatro o cinco años vendiendo pulseritas. En el recorrido de los templos se nos acercó un niño de 10 años, que hablaba un excelente inglés, a pedirnos dinero para su escuela; nos mostró un cuaderno con ejercicios y una lista de gente que ya le había dado alguna ayuda. Sin saber bien qué hacer, si creerle o no, le dimos algo de dinero y antes de irnos nos pidió más para su comida. Se viven muchas de estas situaciones en Camboya.
Desde Phnom Phen hasta El Santuario de Vida Salvaje Tamao, al norte de la ciudad, entramos por una calle de tierra donde vimos filas de mujeres muy arrugadas y con caras de cansancio pidiendo dinero a la gente que pasaba con auto, moto o tuk tuk. Todas tiraban agua a los autos y se levantaban de manera desesperada cuando veían venir un vehículo. Muchos, lo único que dejaban, era una nube de polvo y de tierra. Y las abuelas sólo se quedaban con la ilusión de que el próximo auto sí dejaría alguna moneda para ayudar a la familia. Nunca en la vida habíamos visto una fila tan larga de personas mendigando.
Mientras desayuno observo el puesto de comidas frente al hostel. Mientras cocina, la señora con vestido floreado cuida de los muchos chicos que la rodean. No sé si son hijos o nietos. Lava los platos usados en cuclillas espiando a ver si llega un nuevo cliente. Me pregunto de pronto qué cosas le pasan a ella como mujer: qué estará pensando en este momento, qué cosas le preocupan, qué sentimientos tiene usualmente, lloró alguna vez por un hombre, qué piensa cuando está en su casa, sola. Me imagino que tal vez, en el fondo, no somos tan diferentes ella y yo.¿Tenemos realmente deseos tan diferentes? Envidio el amor de sus hijos y nietos, los cuidados que les da. ¿Ella envidiará mi libertad para viajar?, me pregunto.
EN BICI POR EL ANTIGUO IMPERIO
Siem Reap es conocido mundialmente por ser la ciudad desde donde se visita el complejo de templos Khmer de Ankor Wat. En las guías se equipara la importancia histórica y arqueológica de estos templos con el Machu Pichu y el Taj Mahal. Y hasta aparece su silueta en el medio de la bandera Camboyana. La Unesco lo nombró como Herencia de la Humanidad. Se pueden ver imágenes en http://whc.unesco.org/en/list/668/gallery/.
La entrada es de U$ 20; no es barato, pero no se puede dejar de hacer. Muchos de los viajeros que conocimos habían hecho muchos kilómetros sólo para ver este lugar. El complejo comienza a 6 km. de la ciudad y se puede ir en tour, en tuk tuk o en bici. Nosotros optamos por esto último (U$ 2 por día), lo que nos permitió no sólo conocer los templos más importantes sino también perdernos en los caminos de tierra rodeados de árboles por donde no pasa nadie. Llegando al final de uno de estos caminos, observamos cómo detrás de los árboles se descubría el templo Bayon, imponente, gris puro, bello con el sol que comenzaba a esconderse detrás de sus muros. Una de esas imágenes que nunca se borran en la vida.
Para hacerse una idea del lugar hay que imaginar que se está en una película de Indiana Jones o Tomb Rider, y entrar en la aventura.
UN PERÍODO TRÁGICO
El pueblo camboyano fue víctima de uno de los genocidios más espantosos en la historia de la humanidad. El Khmer Rouge, un grupo de comunistas extremistas, consigue el poder en el año 1975 y duran hasta el año 1979. Durante estos pocos años, el país fue literalmente destruído. La política de Pol Pot, el líder del Khmer Rouge, fue la de volver a una economía agrícola colectivista y cortar casi todo tipo de desarrollo industrial, en conjunto con un fundamentalismo de la autosuficiencia. Llevó a toda la población hacia el campo, dejando las ciudades vacías. Obligó a toda su población (hombres, mujeres, ancianos y niños) a trabajos forzados y torturó, encerró y asesinó a todo aquel que no estuviera de acuerdo con su nuevo plan. Muchos murieron de hambre y por enfermedades, ya que no había infraestructura para nada que no fuera trabajar en el campo. Y, además, la autosuficiencia dictó que no se importaran medicamentos para enfermedades como la malaria o el cólera.
Se estima que murieron, durante este proceso, entre 2 y 3 millones de personas. En Phnom Phen se puede visitar el Museo del Genocidio Tuol Sleng que fue, durante esos años, centro de detención y tortura. El lugar se conserva tal cual fue descubierto cuando el Khmer Rouge fue sacado del poder por una intervención extranjera.
Cuando el genocidio cruza fronteras y el pueblo vietnamita comienza a verse afectado por las decisiones de Pol Pot y su gente, Vietnam decide involucrarse y finalmente saca al Khmer Rouge del poder. De todas maneras y a pesar de la masacre provocada por este grupo político extremista, durante los siguientes años el Khmer Rouge siguió desestabilizando a toda la zona hasta finales de los años ‘90. Diez años después de la caída del bloque soviético y de la salida de la presencia vietnamita en Camboya, el Khmer Rouge dejó de ser utilitario para aquellos países (Tailandia, Estados Unidos y Gran Bretaña) que lo usaban para mantener cierto balance de poder contra los estados comunistas del sudeste asiático, principalmente Vietnam.
Solo cuando el Khmer Rouge perdió todo tipo de apoyo y se terminó disolviendo, fue que el pueblo camboyano logró cierta paz y estabilidad y pudo comenzar a tener el desarrollo que el resto de los países asiáticos venían teniendo desde hacía ya muchos años. Vemos así cómo el paso del Khmer Rouge por Camboya destruyó sus posibilidades como nación de crecer a la par de sus vecinos. Y entendemos entonces un poco más la realidad de la pobreza actual.
LA GRANDEZA PERDIDA
Camboya es un país que conserva el espíritu de imperio que fue pero que, lamentablemente, no ha sabido conservar la grandeza que en algún momento lo caracterizó. Aún mantienen la figura del rey al que, como en Tailandia, se lo considera como un quasi-rey. Durante los seis días que estuvimos, fuimos testigos de la devoción hacia el rey padre, que falleció el pasado mes de octubre y recién en febrero de este año lo estaban velando. La despedida duró varios días, el país estuvo de luto y las fotos del rey estaban por todos lados, incluso vendían escarapelas y posters con su rostro.
UN PAÍS DE ARTISTAS
En Siem Reap pudimos visitar la Escuela de cerámica, la Escuela de pintura y a los Artisans d’Ankor. Los tres lugares comparten el objetivo de conservar la cultura artística Khmer en los diseños y en los materiales. Las obras que realizan se envían a todo el mundo: algunas piezas son únicas y de una belleza alucinante. Se pueden ver algunas obras en la siguiente página: www.artisansdangkor.com
SORPRESA DEL ÚLTIMO DÍA
Eran las 3 de la tarde y estábamos caminando por las calles de Phnom Phen cuando el ruido de algún animal nos hizo mirar hacia arriba. Teníamos delante de nosotros un árbol muy alto. Parecía tener pájaros gigantes volando alrededor, pero cuando agudizamos un poco la vista vimos lo que realmente eran: murciélagos gigantes diurnos, los llamados zorros voladores. Impresionante, un regalo de este viaje porque ya no es habitual verlos en la ciudad. Después de dos minutos comenzaron a volar todos juntos hacia otro destino. Eran no menos de 100 murciélagos gigantes volando sobre nuestras cabezas.
más datos
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Artesanos de cerámica. Piezas únicas y de una belleza sorprendente.
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Un matrimonio en Camboya.
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Un monje frente al imponente templo Bayon.
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Niño en uno de los templos.
¿EL PAÍS CON MAYOR CANTIDAD DE HUÉRFANOS?
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Hay infinidad de bibliografía y propaganda en Camboya sobre la cantidad de niños huérfanos viviendo en orfanatos a lo largo del país. La realidad de pobreza, miseria, y muerte durante los últimos 40 años ha dejado a muchos niños sin padres. Las preguntas surgen: ¿Es por desnutrición que mueren las madres? ¿Es consecuencia del alto nivel de personas con HIV que los niños pierden a sus padres? ¿Es consecuencia del cruel asesinato de miles de personas en manos del Khmer Rouge que quedaron tantas familias sin padres por generaciones? ¿O es que los padres no cuentan con el suficiente dinero para poder dar alimentación y educación a sus hijos, y prefieren entregarlos a los orfanatos donde, supuestamente, van a estar mejor cuidados? Triste pero cierto.
Dentro de las actividades para hacer en Camboya se promocionan las visitas a los orfanatos al mismo nivel que las visitas a los templos, ir al Santuario de Vida Salvaje o hacerse un masaje al estilo Tai. Una propaganda gráfica que me impresionó mucho. Allí se ven a dos niños camboyanos, dentro de una vitrina, con gente alrededor, turistas sacándoles fotos y un texto que dice: “Los niños no son atracciones turísticas. Piensa antes de visitar un orfanato”.
No son sólo las visitas las que llaman mi atención. Existen organizaciones que promocionan voluntariados para ir a trabajar a los orfanatos camboyanos. El voluntario debe pagar hasta U$ 3000 dólares por mes. Me pregunto: ¿cuánta de esa plata le llega realmente al niño? Una de estas organizaciones se llama “Projects Abroad”. Pueden googlear el nombre y entrar a la página oficial y ver la cantidad de voluntariados alrededor del mundo para enseñar algún deporte, el cuidado de los caballos o el trabajo en orfanatos. Bastante variado diría yo. En Argentina hay un centro de voluntariado en Córdoba. En Camboya cada vez se abren más orfanatos, otra manera de hacer negocio con la buena voluntad y las ganas de cambiar el mundo de mucha gente inocente con dinero, a la que no le importa pagar para trabajar, con la ilusión de tener una experiencia más “real”en el país que visitan.
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Buda en Ankor Wat.
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En el río Mekong.

miércoles, 13 de febrero de 2013

China 2013


China: la tierra del té y el arroz.

Viajar es la forma en que uno tiene de alejarse de la propia cultura que agota y agobia para acercarse a nuevas culturas, para luego darse cuenta que la propia cultura no esta tan mal.  
El frio que nos recibio en Beijing.
En China se pone complicado el tema de la comida. Los sabores son muy diferentes a los de Argentina. Usan muchas especies, usan mucho tofu (Que no tiene mucho sabor y es esponjoso. El segundo día en China lo confundimos con queso para comer con pan, imaginen nuestra decepción), usan bamboo (bien condimentado es riquísimo, solito tiene sabor a pata), mucho fideo (noodle) en sopa con cositas flotando, desde verduras, pescado, carnes a tofu, brotes de soja, algas y salchichas. El mayor problema es el picante. En la provincia de Sichuan el menú es una lista de comidas que te dejan la boca en llamas. Se mira la comida con desconfianza y si o si hay que decir "bu la" (no picante) antes de comprar algo a lo que los vendedores sonríen picaros. Un día compramos unas salchichas en la calle y antes de poder decir nada la señora vendedora metió la salchicha en un bowl con algo rojo que ardía de solo mirarlo. Gritamos "noooooo" al unísono. La señora se asusto, pero entendió, sonrió y nos dio otra salchicha. En China la comida picante no es solo cosa de hombres.

Viajar es el descubrir cómo vamos convirtiéndonos de viaje en viaje, la actitud de uno se va relajando ante los obstáculos que se presentan. Ya no importa que las cosas no funionen como deberían, solo hay que adaptarse y adoptar las formas del lugar, tratar de comprender, estar de acuerdo o no pero sin molestarse. 

El sol siempre tapado por una patina de smog.
En Xian fue muy difícil dar con el lugar donde estaba el apartamento que habíamos reservado. La puerta del edificio estaba en la mitad dentro de una manzana. No mucho chinos hablan ingles por lo que para conseguir alguna información decidimos meternos en los hoteles 5 estrellas donde siempre hay alguien que hable ingles, el trato es excelente, un día hasta conseguimos que nos dejen usar las computadores de la sala vip ya que no conseguíamos un cyber desde donde hacer una reserva de avión. En la calle preguntar indicaciones para conseguir una dirección es muy complicado. Lo mejor es pedirle a alguien que te copie la dirección en caracteres chinos. Luego en la calle paras a cualquiera y solo le mostras el papel. Ellos amablemente te muestran hacia donde tenes que caminar. Pasa también que uno pronuncia el nombre de un lugar varias veces y cuando ellos entienden la palabra te dicen " AH" y vuelven a pronunciar lo mismo que vos pero con un tono sutilmente diferente. Sonríen y te indican hacia donde tenes que ir. El único problema es que te siguen dando las indicaciones en chino!!!

Viajar   es agudizar los sentidos a todo lo nuevo que sucede alrededor. Lo que para un chino es lo cotidiano para uno es extraño. Uno de alguna manera se transforma en un voyeur, observa (a veces con desconfianza) lo que el otro hace, se sorprende y admira también. 

En Chengdu vimos como los espacios públicos y los jardines son muy cuidados, los diseños son estudiados siguiendo el Feng shui. Hoy día este arte o ciencia que data de hace 3000 años se ha incorporado en el mundo occidental, pero todo comenzó en China. Es difícil de definir pero apunta a la creencia del conocimiento de cómo balancear las energías positivas y negativas en un espacio para asegurar la buena salud y la buena fortuna de las personas que lo habiten. FENG significa "viento" y SHUI "agua", dos elementos que aparecen en toda la cultura china. El agua ya sea en lagos, estanques o cascaditas artificiales está presente en todos los jardines. El Feng shui está basado en la visión Taoísta de cómo entender a la naturaleza, especialmente en la idea de que la tierra está viva y tiene Chi o energía. Los espacios públicos son muy utilizados por la población, las mujeres practican danzas tradicionales, se hace karaoke con instrumentos de la zona, llevan sus pájaros en jaulas y las cuelgan entre los arboles así pueden las aves conversar entre ellas, se organizan campeonatos de cartas, juegan juegos de mesa inentendibles para nosotros, tejen frente al rio, hacen taichí a las 9 de una mañana fría de invierno.

Las chimeneas en los alrededores de Beijing ya son parte del paisaje.
Qué hora es? Cuando empieza el 2013? Todavía no entiendo. De Sao Paulo salimos a las 4 de la mañana del 31/12 y aterrizamos en Qatar a las 10 de la mañana del 31/12 para salir hacia Beijing a las 2 de la mañana del 01/01/2013 y llegar a las 2 de la tarde. Se perdieron? Yo también, lo único que se es que toda esa gente en el aeropuerto de Qatar vio pasar el ano en un avión, sin comprender los vaivenes del tiempo. Como es la cosa? Los chinos que tienen 12 horas de diferencia con nosotros en Argentina vivieron medio día más del año 2012? Exijo entonces que se me devuelvan esas 12 horas de vida! Sea como sea el ano se fue, adonde? No me aviso, no dejó notas, solo experiencias. Y este año 2013 que comienzo en un avión a Beijing me da buenas expectativas de un ano de aventuras, de animarse a cosas nuevas. En vuelo ví la película " The Great Marion Hotel" sobre un viaje a la India. Se destaca el miedo que podemos tener de enfrentarnos a nosotros por pánico a la decepción. En los viajes uno se vive enfrentando a uno mismo, todo es nuevo, todo asusta un poquito. Lo maravilloso de viajar radica ahí mismo, en enfrentar esos miedos. La película termina con una idea que me gusto mucho: Las cosas siempre terminan bien, y si no terminan bien es porque en realidad aun no terminaron.

La idea es llegar a Beijing e ir directo al Hostel donde Vicky y Tero, pareja viajera amiga desde hace 10 anos, nos esperan. Ellos nos inspiraron para este viaje que hacía dos meses no pensábamos hacer. Llegamos a destino, entre la emoción y el cansancio, nos olvidamos que a partir de ese momento nuestro contacto con el mundo sería un constante "dígalo con mímica". Cuando comenzamos a alejarnos del aeropuerto (donde aún subsistían algunos carteles en inglés) y ver que todo está solo en chino y algo, alguito, en pin yin nos asustamos en serio. El Pin yin es el lenguaje chino simplificado, es el sistema oficial para transcribir los caracteres chinos a la escritura en caracteres latinos. Fue desarrollado en los años 50 como una manera de poder hacerse comprender con el resto del mundo, ya que sin esto comprender el chino es un trabajo de toda una vida. No solo los caracteres son complejos sino el hecho de que el chino es un lenguaje tonal, tiene 4 tonos básicos: una misma palabra pronunciada con cada uno de los tonos puede tener 4 significados diferentes. Complejo es la única palabra que me viene a la mente.

Llegamos al hostel luego de una caminata que se hizo larga principalmente por el frio que ya calaba los huesos. De los 30 grados de Santa Fe pasamos a -4 grados en Beijing.

Son las 4 de la mañana, no me puedo dormir. Dicen que una persona necesita un día por hora de cambio horario que realiza. Tal vez de acá a 12 días pueda dormir bien.

Al otro día nos preparamos para la Gran Muralla China. Hay varios puntos a donde ir a conocer la muralla, pero el más popular y cercano a Beijing queda a una hora de tren. Lo emocionante es ir descubriendo partes de la muralla desde la ventana del tren, que aparece y desaparece. La entrada a la muralla es de 45$ que también te permite acceder a un museo muy interesante. Allí cuenta como la muralla no es una sola, sino que se fue construyendo de manera irregular en varios sectores del norte del territorio de este a oeste en parte como modo de defensa del Imperio Chino y para protegerse de las invasiones de varios grupos nómades o militares a lo largo de muchos anos, como también para tener un control de entrada y salida de productos y de personas por la famosa Ruta de la Seda. La más conocida es la muralla construida entre 220-206 A.C por el primer Emperador de China, Qin Shi Huang, de la cual no queda casi nada. Desde siempre la Muralla ha sido reconstruida, mantenida y mejorada.  La mayor parte de la muralla que se conoce hoy día fue reconstruida por la Dinastía Ming. 

Llegando a la muralla nos damos cuenta de lo desabrigados que estábamos. Fabi de manera desesperada realiza su primer compra con regateo de por medio de un gorro al mejor estilo comunista del norte, bien abrigadito y con estrella roja en el medio. Subiendo la muralla llegamos a tener -10 grados con vientos de 50 km/h que bajaban la sensación térmica. A mí se me congelaron las orejas. A Fabi se le pusieron las cejas blancas, estaban congeladas! Lo único que queríamos era llegar a los baños que estaban bien calentitos. 

Mito o realidad: en invierno hace frio en el norte de China. REALIDAD! Mucho frio!

Dentro de una mezquita en Xian
Luego de recorrer por varios días las calles de Beijing, donde se ve claramente el crecimiento monumental que ha tenido este país, nos dirigimos en tren nocturno hacia la ciudad de Xi’an, que fue por mucho tiempo capital del país y donde se descubrieron los Soldados de Terracota. La entrada a los soldados no es barata, es de $120 pero vale la pena. Es impresionante ver todas esas figuras realizadas a tamaño natural y todas ellas diferentes. No hay una figura que se parezca a otra. Estos soldados son una colección de esculturas que representan el ejército del primer emperador de China, Qin Shi Huang. Entre todas las figuras se dice que aún no se pudo acceder a la tumba donde el emperador está enterrado desde el año 210 A.C. El propósito de este ejército era la protección del Emperador en su vida después de muerto. Las figuras fueron descubiertas en el año 1974 por unos campesinos trabajando en el área, en la provincia de Shaanxi. En total son 8000 soldados, 130 carrozas, 520 caballos y 150 soldados de caballería. Se imaginan la cantidad de personas trabajando para este hombre que se le ocurrió que debía ser protegido después de muerto? Se sabe que este Emperador no era un hombre muy querido, antes de morir mandó quemar todos los papeles que trataran sobre su vida y de paso a unos cuantos ministros que sabían de más sobre su accionar en la tierra.

Mito o realidad: En China se comen insectos, escarabajos, escorpiones y pajaritos con las cabezas en almíbar. REALIDAD! 

Las calles del barrio musilman de Xian.
Xi’an es una ciudad muy extraña ya que tiene un barrio entero dedicado a los chinos que se han convertido al Islam, siendo estos una minoría en el país con solo un 2%. La mayoría en el país sigue una religión con mezcla de Taoísmo, Budismo y Confucionismo, siendo esta última un tipo de filosofía. Aprendimos que el Budismo es diferente en China que en el Tíbet. A pesar de ser un país comunista, China tiene una población que sigue creencias y filosofías que se entremezclan entre sí. Veneran al Buda, así es que encontramos Templos Budistas por todos lados y vimos el Buda más grande que se puede ver en el exterior en Leshan, a dos horas de Chengdu, tallado sobre una piedra. A todo esto incluyen las enseñanzas de Confucio que impuso ciertos valores morales a seguir. El Taoísmo a su vez incluye conceptos que hoy día son comunes en la cultura china como el cuidado por la naturaleza y la reverencia a espíritus ancestrales. Muchos aspectos de la cultura china, como la cocina, las medicinas naturales, algunas artes marciales, el feng shui están mezclados con enseñanzas taoístas a lo largo de la historia.  Sea como sea, los chinos son gente tranquila, no se alteran ni por el tránsito caótico, no discuten,  son extremadamente amables y sonrientes. Me pregunto si seguir estas religiones o filosofías, como les llaman algunos, los han moldeado para ser así.
Los soldados de Teracota

Mito o realidad: En la tierra del té y el arroz es fácil conseguir comprarlos. MENTIRA! Se nos hacía difícil conseguir mercados que nos vendan estos productos.

Desde Xi’an viajamos en tren nuevamente hacia la provincia de Sichuan, Chengdu. Los tickets de tren no son difíciles de conseguir, hay hard y soft sleeper, la diferencia de precio no es mucha y vale la mayor comodidad. Se viaja en camarotes lo que permite tomar trenes nocturnos y dormir. El único inconveniente es que, a pesar de que está prohibido fumar dentro de los camarotes, muchos lo hacen y el humo viaja por el vagón, a veces imposibilitando respirar normalmente. Esto es bastante molesto, pero en general los viajes son cómodos.

En Chengdu fuimos a la Panda Base. Fue muy complejo conseguir entender cómo llegar hasta el lugar, estuvimos dos horas tratando de averiguar con qué colectivo llegar. Tuvimos que hacer una combinación, pero valió la pena. Vimos muchísimo pandas, algunos comiendo, jugando, durmiendo arriba de los árboles. Superó ampliamente nuestras expectativas. Como hacía frío los pandas estaban chochos a la intemperie y en verano tienen unas salas con hasta 7 aparatos de aire acondicionado para lograr la temperatura que necesitan. Lamentablemente el crecimiento abrumador de China destruyó los espacios naturales donde estos animales pueden sobrevivir por cuenta propia. Se han creado varios centros para conservar la especie, muchas veces por medio de inseminación artificial, ya que son animales con poca actividad sexual. Quedan 1000 pandas en el mundo, haber visto unos 50 de estos 1000 ha sido un gran honor.

Mito o realidad: En China es fácil encontrar cybers gigantes. MENTIRA!  Nos costó mucho encontrar lugares para poder usar internet, en algunos nos pedían pasaporte Chino a los que respondíamos que era obvio que no éramos chinos. 

China está creciendo mucho. Es un país con gobierno comunista pero no encontramos rastros de lo que uno se imagina es un país comunista. Hay hoteles 5 estrellas, boutiques con las mejores marcas internacionales y muy vistosos (creo que ni en París ni en Milán vi negocios con esas características) y como dijo un amigo: de la misma manera que pasaron de la escritura a mano a la computadora (por la imposibilidad de usar una máquina de escribir por los caracteres que usan), los chinos pasaron de la bicicleta al Audi. Los autos que se ven en las calles son todos súper modernos. No vimos indigentes excepto algunas personas. Las ciudades son muy limpias. Claro que todo adelanto tiene sus consecuencias. Todo o casi todo lo que consumimos en occidente está construido en China, así es como los chinos se aguantan las chimeneas de las fábricas casi en el balcón de sus casas. Es muy impresionante.
Volamos después de 11 días en China desde Chengdu a Bangkok, Tailandia con el plan de volver a China a fines de Febrero a seguir conociendo este país en constante cambio y crecimiento.

Tailandia 2013


Tailandia

Bangkok
   La llegada fue en avion a Bangkok desde Chengdu, China. Ir por tierra significaba tener que pasar por Laos ya que Tailandia y China no son limitrofes, y se complicaba mucho el traslado y las visas. De todo el Sudeste Asiatico el unico pais que no nos pide visa a los Argentinos para ingresar al pais es Tailandia. Lo unico que te piden cuando entras al pais es tener certificado de fiebre amarilla.

   Entrando al avion la azafata de Thai Airlines nos saludo con las manos juntas como rezando, bajo la cabeza y nos dijo “ Sawadi Ca”. Sin entender repetimos lo que ella habia hecho. Aprendimos despues que tanto en Tailandia como en Camboya juntar las manos se usa para saludar y para agradecer. Es una senal de respeto hacia la persona a quien le hablamos. Esta siempre acompanado por una sonrisa. Se convierte en una costumbre muy agradable.

Un pais ideal para viajar

   No es solo esto lo que hace a Tailandia un pais ideal para viajar. Todo, absolutamente todo esta de una u otra manera relacionado al turismo. La mayoria de las personas, desde el conductor del tuk-tuk (moto con carro que puede llevar hasta a 4 personas, comodo y barato) hasta el monje de los templos sabe decir algunas cosas en ingles, lo que facilita muchisimo el viaje y las comunicaciones.

Bus a Lopburi
   En segundo lugar, los servicios de tren y bus son comodos y baratos. En el primer caso se puede pagar un poco mas y viajar en sleeper (para dormir) lo que significa una cama en el tren donde se puede dormir sin drama toda la noche. Viajamos en uno de estos trenes desde Bangkok unas 12 horas hacia el sur y pagamos $150 cada uno. Tambien en bus el servicio es comodo y bueno, hicimos un viaje de 9 horas por $120 en coche cama. El unico bus incomodo que tomamos fue para ir desde Ayuthaya hasta Lopburi, traslado que solo realizan los tailandeses, no se ven extranjeros haciendo este recorrido. Estando en las ciudades uno se puede mover en bus local, o alquilar una moto ($40 por dia) o bien tomar tuk-tuk que es mas economico que el taxi y se viaja muy comodo teniendo una vision mas intima de la ciudad ya que no hay ventanas. Siempre hay que aclarar el costo del viaje con el conductor antes de subirse ya que muchas veces exageran los precios al ver que uno es extranjero.
   El regateo no se usa solo para el transporte, sino que todo lo que no tenga precio fijo escrito se puede regatear. Eso si: si no estas interesado en comprar y comenzas a regatear se pueden ofender mucho. Solo se regatea cuando uno esta seguro que quiere comprar algo o tomar un servicio, es como una regla en la region de todo el Sudeste Asiatico.

   En tercer lugar, la comida que ofrece Tailandia es muy barata, rica y da opciones de comidas occidentales, cosa que China no ofrece y que a veces viajando se extrana. El plato mas tradicional Thai se llama Pad Thai ( pueden buscar la receta y hacerlo en casa, es facil y muy rico!, la base es fideos de arroz, tofu, huevo y brotes de soja), se puede conseguir en un restaurant por $12. La base de las comidas en Tailandia es siempre arroz o fideos de arroz, se mezclan con verduras, y distintas carnes (pescado, chancho, pollo o carne roja) y lo condimentan de diferentes maneras. Personalmente disfrute muchisimo la comida Thai. Lo llamativo es que se puede comer casi al mismo precio en puestos de la calle que en restaurantes mas prolijos. Comer en la calle en algunos lugares no es recomendable por la suciedad y los olores que salen de las alcantarillas.

   Finalmente, los hospedajes son muy comodos y economicos, por $100 se puede conseguir habitacion doble con bano privado. En general la gente en la recepcion habla ingles y ofrecen las actividades que se pueden hacer en el lugar por el mismo precio que se consigue en una agencia.  En las islas del sur de Tailandia el alojamiento se pone un poquito mas caro, pero sigue siendo economico por las comodidades y la cercania a las playas.

   Definitvamente Tailandia ha sido facil para viajar. A todo esto se suma la amabilidad de la gente, que en general muestra una sonrisa o un buen gesto de aceptacion.

Un poco de Historia

   Tailandia es llamativamente el unico pais en todo el Sudeste Asiatico que no fue colonia de algun pais Europeo, esto hace que se destaque en algunos aspectos en comparacion con sus vecinos Laos, Camboya y Vietnam. Los Thai llamaron la atencion por haber sido abiles negociadores y haber realizado un excelente trabajo diplomatico que les evito convertirse en un territorio ocupado tanto por los europeos en el siglo XIX y por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

   Esto unido al hecho de que la Dinastia actual, la Chakri,  esta en el poder desde fines del siglo XVIII sin haber sido nunca interrumpida, le dio al pais una continuidad que ayudo al crecimiento y desarrollo propio manteniendo politicas nacionales sin servir a intereses extranjeros.

   Hoy Tailandia es el pais con mayor desarrollo general de todo el Sudeste Asiatico y conserva una monarquia muy estimada por la poblacion, llegando al extremo de que el rey es considerado casi un dios, es una figura casi divina. La foto del rey no falta en ninguna casa ni en ningun negocio y en las calles hay fotos del rey por todos lados. Parados desde una esquina en Bangkok llegamos a ver 6 fotos tamano gigante del rey en distintos angulos. Tienen una costumbre que enfatiza el espiritu nacionalista de los Thai:  cantan el himno nacional dos veces al dia. Es extrano como en una plaza donde hay chicos jugando y gente haciendo ejercicio todo se congela por unos minutos mientras suena el himno en los alto parlantes de las calles.

La monarquia paso a ser constitucional recien en los anos 30’ por lo que todo lo positivo fue realizado por los reyes, esto explica de alguna manera la veneracion que el pueblo siente por su rey.

Budismo

   En Tailandia un 98% de la poblacion es budista y esto es muy notable desde el momento en que se pisa tierra Thai. Hay templos (Wat) literalmente por todos lados y la figura del Buda, al igual que la del rey, esta en todas las casas y negocios. Son las dos  figuras mas veneradas por la poblacion marcando el rumbo de sus vidas.
   Hay dos tipos de Budismo: el Theravada y el Mahayana. Son dos conceptos del budismo con muchas diferencias entre si. La mas notable es que el objetivo del Theravada es la liberacion personal de todo sufrimiento, mientras que en el Mahayana es la liberacion del sufrimiento de todo ser vivo. Encontre un cuadro (que lamentablemente solo esta en ingles) en la siguiente pagina para quien le interese profundizar en el tema:

http://www.buddhanet.net/e-learning/snapshot02.htm. 

   Entrando a los templos y en las calles se ven monjes de todas las edades. Hay escuelas de budismo para chicos y los jovenes en general pasan un tiempo dentro de un wat siguiendo la vida de un monje, meditando y estudiando. Luego de pasar entre 6 meses y tres anos pueden volver a sus casas a continuar con su vida normal. Los jovenes que mas tiempo pasan en un templo son aquellos que consiguen mejores esposas despues. Como monjes deben seguir muchas reglas, entre ellas levantarse a las 4 de la manana, meditar casi la mayor parte del tiempo, no hablar con casi nadie y no comer despues del mediodia.

   Cuando caminan por las calles las reglas son para el resto de las personas. Por ejemplo ninguna mujer puede dirigirse directamente a un monje, si una mujer quiere hablar con el debe hacer las preguntas por medio de un hombre laico. Tampoco puede ser tocado por una mujer ni siquiera en un saludo. Las reglas no son siempre tan firmes, depende a veces de la flexibilidad del monje.

   Algo que personalmente me pasa con la vida de los monjes es que no encontre el sentido comunitario de convertirse en monje, parece ser una actividad muy personal y privada sin llegar de alguna manera a los seguidores de la religion. El budismo no es una religion que busque convertir a los otros, ese no es trabajo de los monjes, sino basicamente ser un ejemplo de vida para el resto de la comunidad.


   Aunque los turistas son bienvenidos en los templos se debe tener en cuenta que las reglas dentro de un wat son muchas tambien:
Monjes jovenes en plena meditacion

No se puede usar ropa que deje las rodillas y los hombros descubiertos.
No se puede entrar con sombrero puesto.
No se puede entrar con zapatos.
No se le puede dar la espalda a la imagen del Buda.
No se puede apuntar algo con el dedo, sino que se realiza con la palma de la mano derecha.
No se puede apuntar los pies a nadie ni a ninguna figura del Buda.

   En Bangkok fuimos al Wat Pho donde tienen el Buda recostado mas grande. Realmente impresionante. Tambien pudimos conocer un templo en medio de la montana en el norte del pais, cerca de Chiang Mai. El mismo fue construido dentro de una cueva. Uno se cansa de tanto entrar a los Wat pero cada uno tiene sus particularidades. La pregunta que nos queda por respondernos es si el Estado aporta dinero a los wats, ya que supuestamente los monjes viven solo de las donaciones: Sera el estado quien dona dinero para mantener la cantidad de templos que se ven alrededor de todo el pais?

Entre tigres, monos y elefantes.

   Lo mas increible en Tailandia es el poder tener contacto con animales que uno en Argentina nunca imagina.

   La primera vez que vimos elefantes fue en Ayuthaya,lo que nos motivo a investigar un poco la vida de estos animales. Estos gigantes fueron entrenados siempre como nosotros a los caballos, para trabajar en el campo, principalmente en las madereras y para traslado. Hoy dia muchos fueron reemplazados por motos u otros medios de transporte, lo que dejo a muchos elefantes desempleados. Hoy son utilizados para transportar y entretener a los turistas: se venden paseos de 30 minutos en elefante o se puede encontrar elefantes jubilados con una persona al lado que te vende bananas para que le des de comer.  Personalmente me dio tristeza ver a tremendo animal siendo mero entretenimiento. A muchos los pintan de azul para llamar mas la atencion y cuando vuelven de los paseos los tienen en unos corralones.

   Hay muchisimo lugares llamados “The elephant’s Village” que se venden como reservas o lugares de cuidado de la especie. De lo que investigamos son pocos los lugares que realmente los tienen en condiciones buenas, la mayoria solo los tiene para recibir el dinero que los turistas dejan, que no es para nada poco.

   Lo mismo sucede con los tigres. En uno de los lugares turisticos que visitamos en Ayuthaya vi dos tigres jovenes con un hombre a quien le pagabas para sacarte una foto con el animal. O los tigres estaban drogados o estaban muy asustados de lo muy agresivo que era su dueno. Llegue a ver como el hombre le pegaba en el morro a uno de ellos y como el animal se hechaba para atras de miedo. Me dio muchisima tristeza. Asi sucede en varios lugares a lo largo de Tailandia. Se hacen llamar reservas o zoologicos pero en el fondo tienen animales que crian para vender vivos o muertos solo para aprovechar la piel. Hay muchos casos de trafico ilegal de animales. En el mundo solo quedan 35000 tigres en estado salvaje.

   Encontramos solo un lugar que nos dio muchisima confianza, donde el trato con los animales era muy bueno, se los veia bien alimentados y muy sanos. Uno tiene la posibilidad de pagar una entrada al lugar e ingresar a las celdas y tener contacto con tigres de todas las edades, desde cachorros hasta adultos. Los animales estaban muy activos asi que la posibilidad de que esten drogados queda descartada. Aprendimos que estos animales estan criados desde que nacen rodeados de seres humanos, lo que los hace mas dociles. Pudimos acariciar a los cachorritos y jugar un rato con ellos y luego entrar y estar en contacto directo con los tigres adultos. A pesar de que estan los cuidadores con vos y que la situacion esta bajo absoluto control, no voy a decir que no da un poquito de miedo. Fue una experiencia unica. El lugar se llama “ Tiger Kingdom” (www.tigerkingdom.com) . A quien se decida viajar a Tailandia le recomiendo esta experiencia sin lugar a dudas!
Monos en Lopburi

   Finalmente, en Lopburi, un pueblo a 4 horas al norte de Bangkok, encontramos el templo de los monos. En pleno centro de la ciudad hay ruinas de un templo que ha sido tomado por los monos. Dos cuadras a la redonda no hay edificios que puedan tener las ventanas abiertas, ni negocios que no tengan que estar sacando a estos animalitos de su territorio…y ojo con andar con las bolsas del supermercado que no van a llegar sanas a tu casa! Realmente impresionante. Lo mas extrano es que salis de esas dos cuadras y no se ve ningun mono, pareciera que el templo funcionara de iman…muy extrano.






El tercer genero

   En Tailandia se percibe una apertura mental en cuanto a la sexualidad que llama la atencion viniendo de Argentina. Aunque ya tenemos la ley del Matrimonio igualitario hay cosas que socialmente no son aun aceptadas. En tierra Thai se habla de un tercer genero, son chicos-chicas de todas las edades, no se puede definir bien a que sexo pertenecen. Lo maravilloso es que la mayoria estan trabajando sin sufrir ningun tipo de discriminacion: atienden en bares, trabajan en negocios, chequean los tickets en los trenes, etc. En Argentina esto es aun lamentablemente inaceptable.

   Por otro lado, por la apertura sexual que se vive en Thailandia muchos extranjeros vienen a buscar lo que no pueden hacer en sus paises. Hay muchisimos casos de pedofilia que pueden ser denunciados a un telefono y hasta hay campanas para que la persona que sabe de un caso de pedofilia vaya a la embajada del pais de la persona  cometiendo el crimen a hacer la denuncia. Llamativamente se ven muchisimos blancos de mas de 50 anos al lado de mujeres jovenes Thai en busca de una vida mejor.

   Tailandia es un pais imponente. Los 20 dias que estuvimos viajando por el territorio nos dio solo una pequena idea de la diversidad que se puede encontrar entre selva, montana, mar, ciudades cada vez mas grandes y desarrolladas, sabores para disfrutar y su gente sonriente siempre dispuestos a ayudar.

Estas son algunas de las imagenes que me llevo de un pais al cual espero algun dia volver:





1- Ver dos elefantes en la banquina de la ruta al norte de Chiang Mai.
Pasamos en moto muy cerquita de uno de ellos. Animal sagrado,
de esfuerzo y admiracion, considerado en el pasado guardian de los templos.










2- Tocar la panza de un cachorro de tigre, muy suave! El cachorro cierra
los ojos y disfruta de las caricias.










3- Sumergir el cuerpo en el mar del sur del pais, en las islas de Ko Samui
 y Ko Tao. Ver peces super coloridos y corales alucinantes. Otro mundo
por conocer.





4- Cerrar los ojos en meditacion y escuchar las olas bien tamprano a la manana despues de correr por la costa.





5- Ser atrapada por la sonrisa de una senora que nos vende anana cortado y bien frio.





6- Perderse en las calles de tierra colorada del norte del pais, seguir las plantaciones de palmeras y los bananeros.





7- Llegar a un templo en medio de la selva y escuchar solo el silencio que lo rodea.