sábado, 30 de enero de 2010

¿Por qué no nos vamos ahora a recorrer Latinoamerica?


Esto fue lo que le pregunté a Fabi hace sólo 3 dias caminando por Cobo. Estábamos con un plan de viajar un mes por Brasil, lo que ya nos tenía contentos y emocionados siendo la primera vez que íbamos a pisar suelo brasileño. La idea era volver al mes a trabajar,yo en Batán dando clases y Fabi con idea de empezar a navegar por varios meses y después de esa navegación ver la posibilidad de arrancar por las rutas latinoamericanas. Y de golpe nos preguntamos porqué es que no nos íbamos a hacer el viaje que siempre habíamos querido ahora, ya, dejando lo que tenemos acá para emprender esta aventura. No lo pensamos demasiado, ese mismo día estabamos organizando la partida, Fabi con su panchez y yo con mi locura, Fabi calmándome y yo cada vez más loca..pero eso somos nosotros. Arrancamos este camino no solo para conocer lugares y gente maravillosa,sino para conocernos un poco más a nosotros mismos, mirar un poco para adentro, ser un poco mejor cada día. El habernos animado a no tomar nuevos trabajos para VIVIR este viaje ya nos puso una sonrisa en la cara y fue un alivio para el alma. Animarse a vivir y ser feliz (que..les digo un secreto: ¨no es fácil¨), eso es lo que nos proponemos hacer día a día desde que estamos juntos. Y así es nomás que finalmente decidimos este viaje que tiene como destino Cuba, pasando por las costas Uruguaya y Brasilera, luego subir a Venezuela, cruzar a Cuba y volver al continente para bajar por Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

Hasta la vuelta!

¿ Por qué somos tan parecidos y tan diferentes al mismo tiempo?
Otra pregunta que nos hicimos con Fabi cuando llegamos a Uruguay. Estamos maravillados con este país y con su gente.

La primera parada fue Carmelo, pasamos aduana pensando que tal vez no nos dejaban pasar los kilos de latas que habíamos traído, pero no hubo drama. El calor nos sofocó desde el primer momento, así que, con las mochilotas y todo nos fuimos a la Playa Seré a bañarnos al río, que siendo marplatenses, fue un placer meterse en aguas donde uno no entra diciendo: "uh, ah, qué frío! vamos! hay que ser valientes! Adentro!"