domingo, 18 de julio de 2010

Demorado final de viaje!

Finalmente llegamos a casa.

Disculpen la demora en cerrar este relato, pero al conectarnos de nuevo a nuestra ciudad y a nuestra rutina nos desconectamos en cierta forma del viaje. Perdimos el hilo y las energías para repensar la última parte del viaje y plasmarla en este blog.

Así que aquí vamos, el cierre.


Lima.

En Lima tuvimos el primer adelanto de nuestro regreso a Argentina. Viqui y Martín nos recibieron muy cariñosamente. Hablar en español con acento argento en casa de amigos, mate amargo de por medio, fue como sentirse pisando tierra de gauchos otra vez. Llegamos y lo primero que Regi quiso hacer fue conocer a Francisco, el bebé de Viqui. Sin palabras, una hermosura, tranquilo y simpático. Verla a Viqui como mamá fue bárbaro, hacemuy bien su trabajo, cosa que debe ser difícil siendo el primer hijo. En este viaje hablamos mucho del momento en que decidamos tener hijos y, de alguna manera, sentimos por momentos que ese momento está cada vez más cerca: no ya, tenemos aún muchos proyectos personales que cumplir. Pero sí lo empezamos a ver como un futuro que nos va a hacer feliz.

Volviendo a Lima, Viqui y Martín nos hicieron probar comidas típicas peruanas y nos llevaron a hacer algunos paseos. A decir verdad, no andábamos ya con muchas ganas de conocer, así que hicimos sólo un poco por los alrededores del barrio. Teníamos más ganas de quedarnos en casa tomando mates y charlando de la vida. Hay que decir que la comida que nos hicieron probar fue lo mejor que probamos en muchos años: causas y tequeños, una delicia. El lugar donde nos llevó Viqui era muy muy bueno, pero vale aclarar: que te lleve un argentino significa que te guía el gusto culinario propio; sabe lo que nos va a gustar. Fue increíblemente delicioso. Según nos dijeron, la cocina peruana ha mezclado sabores nativos, europeos y asiáticos. A su vez Viqui nos deleitó con su propia cocina... dice haber empezado a cocinar recién ahora, sea como sea lo hace muy bien. Preparó una tarta, pescado y pizzas caseras. Nosotros cocinamos ñoquis caseros y tortas fritas el día del partido del mundial Argentina-Nigeria. Era todo un desfío, tanto Viqui como Martín han vivido en el campo (él usa alpargatas de suela de yute, no de goma) y no se podía defraudar. Hechas en grasa de cerdo y todo, las tortas fritas estuvieron a la altura de los anfitriones.

Lima es una ciudad en el medio de un desierto que cae a la costa del Pacífico. No la imaginábamos así, realmente. Resulta un lugar bastante opaco en invierno ya que prácticamente no se ve el sol. El cielo está tapado constantemente por una capa de nubes grises. Sólo dan ganas de comer y dormir.

Después del partido, y con la alegría de la victoria, Viqui, Martín y Fran nos llevaron a conocer "Polvos Azules", una mercado "de todo un poco", donde Fabi compró algo de abrigo, sabiendo que del nivel del mar nos íbamos a 3000 metros de altura en Copacabana, y cada vez más al invierno del sur. El frío sería bravo.

Nos dejaron en la terminal, nos despedimos con gran alegría y con esperanza de que las próximas pizzas sean cocinadas por nosotros, pero en Argentina.

El final.

Lima - Puno tomó alrededor de veinte horas. Nosotros ya estábamos con la idea de estar varios días viajando casi sin parar, así que lo tomamos con muchas paciencia y tranquilidad. Al otro día de salir de Lima sólo pudimos llegar a Yunguyo, último pueblo peruano antes de cruzar a Bolivia. Allí conocimos a una pareja finlandesa con quienes terminamos cenando. Ellos estaban de voluntarios trabajando para un proyecto por el que estaban instalando notebooks en escuelas públicas.

Al otro día cruzamos nuestra última frontera antes de llegar a Argentina. Aquí ya estábamos muy tranquilos. Creemos que el espíritu de calma que tienen lso andinos se nso pegó por ósmosis. Los paisajes verdes, marrones y amarillos dándole el marco al azul del Lago Titicaca también ayudaron a calmar nuestras ansisas de llegar. Nos dieron ganas de quedarnos un día en Copacabana, comimos truchas frente al lago, caminamos y e hicimos algunas compras.

Al otro día ya era el final del viaje. Pasamos por La Paz, donde recorrimos algunos mercados, y a las seis de la tarde nos subimos aun ómnibus para terminar la gran aventura, a los dos días en Buenos Aires. Y zás! sin darnos cuenta se pasaron 141 días de viaje; ya estamos de vuelta en casa.

Extrañamos mucho Argentina, realmente. Por momentos nos agarraban esas nostalgias tontas por el asado, (que en realidad comemos dos veces al año), por el tango (de golpe tuvimos unas ganas locas de bailarlo), por los alfajores Jorgelín, por las pepas... una cosa de locos. Cosas que tenemos todos los días y que, sin saberlo y a veces sin quererlo, son parte de nuestras vidas: todas tonterías, pero bueno, esa nostalgia idiota la tiene cualquiera, ¡basta! no se rían de nosotros.

Pisamos nuestro país con gran alegría, mirando para atrás y viendo lo mucho que vivimos y aprendimos. Y también mirando para adelante, pispeando una nueva vida para nosotros. Estamos felices y más enamorados que nunca. Esto fueron 141 días pasando 24 horas juntos día a día. Una prueba de fuego... la pasamos y fue más fácil de lo que pensamos.

Primeros pasos en Argentina, Últimos pasos del viaje.

Normalmente, todos llegamos de un viaje, visitamos a nuestra familia, mostramos fotos y nos abocamos a nuestras vidas "normales" otra vez.

Nosotros teníamos, desde hace un buen rato, otra idea.

Queríamos cerrar nuestro viaje incluyendo a dos parejas de viajeros muy amigas nuestras: Fernando y Virginia, en San Nicolás, y Agustín y Victoria, en Bahía Blanca. Nuestras amistades nacieron todas en Autostop Argentina y, tanto viajando como organizando esa comunidad de viajeros, poco a poco, esa cercanía viajera se fue transformando en una fortísima amistad. Hoy, cada vez que uno de nosotros sale de viaje los demás estamos pendientes de su camino. Así fue en este recorrido.

Fer y Vir salieron en un itinerario muy parecido al nuestro, pero inverso. Mientras nosotros recorríamos Brasil, ellos nos íban adelantando información de los Andes. Nuestros caminos no pudieron cruzarse por muy poco, ellos pasaron por Manaos hacia Bolivia cuando nosotros recién estábamos llegando a Belén.

Viqui y Agus ya habían hecho su periplo sudamericano y a principios de año hicieron un recorrido por Bolivia.

Quisimos terminar este viaje pasando por sus casas, para poder compartir nuestras visiones, repensar lo vivido y sobre todo, dedicarle una parte de nuestro viaje a estas grandes amistades. Aún cuando eso nos tomara dar una vuelta entera a la Provincia de Buenos Aires cuando estábamos ya tan cerca de casa.

La primer parada, sin embargo, fue la Ciudad de Buenos Aires.

Allí visitamos a los papás de Fabi y algunos otros amigos y familia. Comprendimos lo difícil de hacer un resumen de fotos. De las 2000 fotos que sacamos, no pudimos resumirla en menos que "apenas" 500 fotos. Con la mejor de las voluntades, no se demora menos de una hora en pasarlas todas, en lo que puede ser un terrible gomazo para alguien que no es uno mismo. Igual las fotos están buenas, pueden verlo en album.

De allí, y una vez resueltas algunas cuestiones burocráticas que nos esperaban en la ciudad, partimos para San Nicolás.

Fer y Vir nos recibieron en su flamante casa, a la que se acababan de mudar. Con su propio viaje muy fresco en la memoria, charlamos sin parar durante horas. Compartimos visiones sobre las culturas caribeña y andina, las comidas peruanas, la visión general sobre sudamérica. Sobre como se siente un argentino en el resto del continente, con qué partes nos sentimos más identificados y con cuáles más lejanos, lo bien queridos que nos sentimos en esos países, lo cansador que es un viaje, las últimas partes de nuestros viajes, que fueron más una corrida para regresar que un recorrido bien hecho, etc. En fin, fue una hermosa y bien sentida oportunidad para revivir nuestro gran viaje sudamericano.

Luego cruzamos la provincia de punta a punta y recalamos en Bahía Blanca, última parada en sí de nuestro viaje. Viqui y Agus habían hecho su viaje, desde Argentina, por Bolivia hasta Venezuela y Cuba, hace ya tres años. La oportunidad (y otras tantas horas de charla ininterrumpida) fue para apreciar cambios y diferencias en nuestras visiones con tres años de diferencia.

A ambas parejas hacía más de un año que no las veíamos. Fue la manera ideal de cerrar nuestro viaje y, a la vez, regar ese árbol tan sentido que es la amistad.

Finalmente, llegamos a Mar del Plata, donde nos recibió la familia de Regi y mostramos nuevamente fotos y relatos.

El lunes 28 de junio, 5 meses luego de partir, estábamos de vuelta en nuestro hogar.


Ahora viene el momento de ordenar las fotos y los recuerdos. De sacarle el polvo de los Andes a las mochilas, momento de agradecer a cada una de las personas que nos cruzamos en el camino, momento de sentarse y pensar. ¿Y ahora, qué?

Ya vendrán nuevos viajes, más cortos tal vez, pero siempre con el mismo espíritu de conocer y entender el mundo "patas para arriba" en el que vivimos. Y con las ganas de cambiar algo, aunque sea mínimo.

¡¡Gracias a todos y hasta la próxima!!

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Foto 1: Mate, tortas fritas y alpargatas, en casa argentina en Lima.
Foto 2: En casa de Viqui y Martín, listos para ver el mundial.
Foto 3: Regi a la vera del Titicaca.
Foto 4: Copacabana desde el Cerro.
Foto 5: Fabi y el Titicaca.
Foto 6: con la familia de Fabi, en Buenos Aires.
Foto 7: Fer y Vir, nuestros amigos nicoleños.
Foto 8: Con Agus y Viqui, en el Puerto de Bahía Blanca.
Foto 9: Regi con mamá y papá.

Si querés ver más fotos, andá al album.
Si querés ver dónde estamos, seguí este click!

jueves, 10 de junio de 2010

Cartagena - Cali- Quito, todo de una vez.

Y zas!... Antes de que nos diéramos cuenta recorrimos toda Colombia y Ecuador. Apuramos esta parte del viaje y ya nos encontramos en Lima, Perú.

Como escribiéramos en otro artículo, estamos cansados. Empezamos el viaje sin límite de tiempo real, aunque lo comenzamos pensando en cuatro meses. Cuando íbamos terminando Brasil, a los tres meses de haber partido, asumimos que necesitaríamos seis meses para completar la vuelta a Sudamérica. Al salir de Brasil ya estábamos cansados, pero cruzar la frontera a Venezuela, cambiar de país, volver a hablar español, fue revitalizador, como empezar un viaje nuevo. Fue emocionante.

Pero el cansancio seguía allí. En esta mitad de Sudamérica, hay que decirlo, hay cosas que cansan. El regateo permanente, el acoso de los vendedores callejeros, viajar en ómnibus durante seis horas con cumbia, salsa o vallenato a volumen de discoteca, el tranporte urbano desorganizado, el caos en el tránsito, son cosas que, poco a poco, van agotando. Uno al principio las tolera o ignora, por la aventura del viaje, pero luego fastidian. No es que ninguna de esas cosas no sucedan en Argentina, pero quizás suceden menos, y, al sufrirlas tan lejos de casa y con cuatro meses de viaje a cuestas, se sufren más.

jueves, 3 de junio de 2010

Saliendo de Venezuela.

Saliendo.

De Mérida tomamos un ómnibus a Maracaibo. En la terminal misma subimos a un colectivo destartalado que nos llevaría a la frontera con Colombia. No llegó, palmó a mitad de camino.Nos devolvieron el proporcional del viaje faltante y subimos a otro micro destartalado que nos llevó al último pueblo venezolano, Filúo. Allí tuvimos una pequeña escena. El cruce se hace en taxi, que es caro y no nos espera para sellar pasaportes, cambiar dinero, etc. O se hace en camioneta, que es más conveniente. En las camionetas las mochilas debían viajar en el techo, bajo la lluvia, a lo que nos negamos. La escena fue Regi en la camioneta con la mochilona en el regazo y el chofer tirando de ellade un lado para bajarla, y Regi tirando del otro para quedársela. Cruzamos en taxi. Unas horas después nos ubicamos en un hotel en santa Marta.

Y se acabó de sacarle el traste a la jeringa. Ahí vamos con cómo vimos la Venezuela de Chávez.

Venezuela final.

Primero tenemos que hacer dos aclaraciones.

lunes, 24 de mayo de 2010

Mérida y Jají.

Para llegar a Mérida desde Caracas cometimos un error que terminó pagando muy bien. Tomamos el SITSSA socialista hacia Valera, pensando que de ahí a Mérida serían sólo dos horas más de viaje y que saldrían muchos servicios. Pero descubrimos que eran cinco horas de viaje y que sólo había un servicio. Claro, para llegar de ahí a Mérida había que cruzar montañas de hasta 2500 metros de altura por un camino de cornisa espectacular. El directo Caracas - Mérida toma una ruta diferente.

Mérida.

Ya en Mérida, César, nuestro contacto CS nos pasó a buscar por la terminal y nos presentó a Candi, su novia. Él es estudiante de historia del arte y vicepresidente de un centro de estudiantes opositor a Chávez, el Movimiento 13 de Marzo. Ella es maestra de preescolar y primer grado. Aquí ellos nos contaron, de primera mano, las historias que no aparecen ni en Telesur ni en ningún otro medio que apoye a este gobierno.

lunes, 17 de mayo de 2010

Caracas y Playa Colorada.

Cambiamos de país, cambiamos de costumbres comerciales. Como en otros países sudamericanos, pero a diferencia de Brasil y Argentina, las terminales son un pequeño caos bajo control relativo. Los pasajes se venden en los pasillos y plataformas por gente que grita los destinos al viento. Y Mengueche sabe lo que valen los pasajes de verdad. En las ventanillas de algunas empresas se exponen precios y horarios. En la ventanilla no hay nadie. "¿Dónde está el vendedor de La Guayanesa?"; gritando destinos en alguna parte de la terminal. "Bajito, moreno y de bigotes". Lo encontramos. Nos vende el pasaje a diez bolívares más caro que lo que dice el cartel en la ventanilla de la empresa. "Es que aumentó". Discutimos. No le compramos. Nos pasamos cuatro horas esperando para otra compañía. El pasaje lo venden sólo una hora antes de la salida del micro, cuando llega el empleado. Con nostros viaja un hombre que compró en La Guayanesa y se quedó abajo en la puerta del ómnibus por sobreventa de pasajes. Finalmente viajamos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Primer día en Venezuela.

Santa Elena de Uairén.

Primer pueblo venezolano que nos recibe con bastante movimiento en su plaza principal, (que no puede llamarse de otra manera que) Plaza Bolívar, y en los negocios mayoristas donde los brasileros cruzan la frontera para hacer sus compras. Empezamos a aliviarnos al ver los precios venezolanos, más por el alojamiento y transporte que por la comida.

Dimos una vuelta por el pueblo y nos fuimos a dormir.

viernes, 7 de mayo de 2010

Terminando Brasil.

La última parte de nuestros casi tres meses en Brasil fue, digamos... complicada.

El viaje en barco de Belem a Santarem, que fue bastante tranquilo y disfrutado, no tuvo un buen correlato para el tramo Santarem - Manaos. Empezamos con una mala ubicación a bordo. La cubierta de pasajeros estaba llena, así que tuvimos que ubicarnos con las hamacas en la cubierta superior, donde funciona el bar. Eso nos valió escuchar música brasileña popular (forró y otros, bastante cercano a nuestra cumbia) a volumen discoteca de la mañana a la noche. Más que el escape de los motores del barco era fuerte y cercano. Como resultado teníamos que gritar para hablar.

Como condimento de eso, el segundo día una banda de seis o siete borrachos se tomó, antes de llegar al mediodía, dos litros de whiskey, dos litros de Campari y abundante cerveza. Por suerte, junto a Cristian y Suárez pudimos acomodar una mesa más alejada y disfrutar las tardes jugando juegos de ingenio (el tano la rompió jugando en español, admirable) y aprendiendo nudos marineros de la mano de Fabi.

martes, 4 de mayo de 2010

Alter do Chão y nuestra gran experiencia en la jungla.

Alter

Como dijimos en nuestra última entrega, llegamos a Santarem, que no nos gustó, comprobamos que estábamos cansados de las grandes ciudades y partimos para un pueblo vecino.

Alter do Chão es el pueblo al que todos los viajeros huyen tan pronto pisan Santarem. Sus calles de tierra, su plaza central con artesanías y las playas sobre el Río Tapajós la hacen un pequeño paraíso tropical en el Amazonas.

Una cosa buena del Tapajós es que es un río "negro", sus aguas son ácidas, por lo tanto no crecen mosquitos en sus aguas. Así que si bien algún mosquito anduvo por acá y allá y usamos repelente, nos sentimos más cómodos con respecto a la malaria.

lunes, 26 de abril de 2010

Belem, lejos del pesebre y El Amazonas.


Un camión nos levantó a sólo 300 kilómetros de Salvador y 1700 de Belem con la frase mágica "Eu vou a Belem do Pará". Nos acomodamos, hicimos turnos para dormir y en 36 horas completamos los 2050 kilómetros que separan las dos ciudades. Recorrimos cinco estados: Bahia, Pernambuco, Piauí, Maranhão y Pará. Nos perdimos de conocer cinco estados del nordeste: Sergipe, Alagoas, Paraíba, Río Grande do Norte y Ceará. Pero aún así pudimos tener una punta del sertão (desierto) nordestino. Desde la cabina del camión vimos paisajes comparables a las llanuras mendocinas o santiagueñas. Aquí el agua es un problema serio, en superficie escasea y la subterránea es muy profunda. Los paisanos, cuando entran al sertão a buscar ganado (medio cimarrón) visten y cubren a sus caballos con gruesos cueros para protegerlos de los cardos omnipresentes.

martes, 20 de abril de 2010

Nuestra ubicación actual.

Este fue nuestro recorrido.

¡¡Gracias a todos y hasta la próxima!!

Salvador, nuestro camino al norte de Brasil.

Salvador te recibe con un mar interminable de favelas. Alrededor de la mitad de la población vive en barrios y viviendas informales. Los edficios chetos de Salvador son casi normales en otras ciudades.

El sonido de nuestra letra Jota no existe en portugués.

No se puede caminar por centro de Salvador sin que te pidan un vuelto, te quieran vender un paraguas, te pidan una moneda por una cinta que dice "abençoado" (bendecido) o lo que te imagines. Y siempre, siempre, te ven la cara de tonto con el precio.

La letra Jota se pronuncia como la "sh" de "shampoo".

La suerte de la ruta, de Brasilia a Salvador, pasando por Lençois.

Haciendo dedo para Salvador nos levantó una pareja después de 4 horas bajo el sol. La espera bien valió la pena. Jorge y Uisa vivieron ocho años en España y manejaban a la perfección el idioma. Así que nos relajamos y empezamos a hablar sin parar. Ellos iban para Lençois, un pueblo histórico de la Chapada Diamantina. Aunque nosotros queríamos ir directamente a Salvador, la lluvia y un repentino malestar de Regi nos hicieron seguirlos al pueblito.

No pensamos que nos iba a impactar tanto. Las estrellas calles empedradas y las casas de estilo colonial, perfectamente mantenidas nos invitaron a quedarnos dos noches. El pueblo se llama Lençois (sábanas) porque así se veían de lejos las carpas de los muchos mineros que vinieron a buscar diamantes a esta chapada. El que hoy es sólo un pueblito llegó a ser tan importante en su momento que hasta tuvo un viceconsulado francés. Hoy es un pueblo turístico pequeño, pero ideal para salir a explorar el parque nacional que lo rodea.

lunes, 12 de abril de 2010

Brasilia, la gran capital del futuro y algunas lecturas de viaje.

Con un poco de miedo por las distancias que ahora nos esperan nos lanzamos a la ruta. El primer día fue bueno, llegamos hasta un pueblo llamado Tres Marías, donde el camionero nos ofreció dorimir en alguno de los autos que estaba llevando. Pero la verdad es que, en este viaje, preferimos, cuando se puede elegir, bañarnos y dormir bien todas las noches. Así que optamos por un hotelito que resultó pésimo,pero que nos permitió bañarnos y, graciosamente, ofrecían también el desayuno, incluído en el mismo precio. Raro para un lugar donde había pulgas, la separación del cuarto al baño no llegaba al techo y el dueño de la posada atendió casi en calzones.

Al otro día costó salir del pueblo porque llovía. Pero al final nos levantó una chica que tenía ganas de estudiar medicina en la Argentina pero que no sabía que en nuestro país se habla español y creía que nuestra moneda era el euro.

martes, 6 de abril de 2010

Historias de rutas, trenes y otras anécdotas.

La ruta nos sigue presentando personajes que nos quieren evangelizar. Viajando de Río a Vitoria nos levantó un hombre que amerita su descripción. A Regi le hizo acordar un personaje de Roberto Arlt, esos que tienen proyectos de riqueza eterna. Este hombre buscaba oro y diamantes. Estábamos cruzando el Estado de Minas Gerais, que, como su nombre lo indica, es un estado históricamente minero. Este hombre contó abiertamente que desde hace seis años tiene dos mujeres (pero él ama a su esposa) y que estaba a punto de comprar una camioneta 4 x 4 de 70.000 R$. A la par hablaba de a búsqueda de la verdad, indisolublemente ligada a Dios y criticaba a la sociedad de consumo y a los que viven en pecado. Curiosas contradicciones, no?

martes, 30 de marzo de 2010

Río de Janeiro, Cidade Maravilhosa...?

Finalmente llegamos a Río de Janeiro, Cidade Maravilhosa, como muchos la llaman. Lejos de esta definición, nosotros salimos decepcionados. Es claro que pobreza hay en todo Brasil, tal como en toda Latinoamérica. Sabemos que favelas hay en todas las grandes ciudades, pero sentimos que en Río la miseria se huele en todas las esquinas.

Apenas salimos de la Rodoviaria tuvimos la primera postal triste de la ciudad. En la vereda de la parada de colectivos urbanos, con un short por única vestimenta, tirado sobre unos cartones al sol, a las dos de la tarde, dormía un chico de no más de 12 años. La gente esperaba su ómnibus. Nosotros también.

viernes, 26 de marzo de 2010

Paraty, la lluvia e Ilha Grande y el sol.

Paraty.

Tal como preveíamos, llegamos a Paraty y empezó a llover. Como salimos de São Paulo de noche llegamos de madrugada al pueblo, que era más grande de lo que esperábamos. En la terminal no había seguridad. Sin saber muy bien qué hacer nos encontramos a las cuatro de la mañana buscando camping. La búsqueda fue infructuosa y terminamos poniendo las bolsas bajo un techo de bar sobre la playa. A medida que pasaban las horas se iban notando los cambios de la fauna de noche hacia el día. Durante la noche, el pueblo sin ruido, sólo se escuchaban los chillidos de los murciélagos que se veían volando sobre el agua en busca de insectos. Ya amaneciendo aparecieron familias de jotes sobrevolando el cielo, y los pájaros comenzaron a cantar. Los perros se despertaron, como así también la gente (que nos echó de nuestra guarida).

miércoles, 17 de marzo de 2010

São Paulo.

Llegamos a Campinas y fuimos directamente a la casa de Giovanni, por no habernos podido comunicar con él. Nos atendió uno de los compañeros que vive con él (son seis estudiantes en total, que hacen una república; acá se llama así a los grupos de estudiantes que conviven y comparten gastos y comida, a veces llegan a ser hasta veinte). Este chico, que no sabía de nuestra llegada, no sólo nos dejó pasar sino que, como él se tenía que ir a la Universidad, nos dejó solos, sin conocernos, en su casa, a la espera de Giovanni, que fue el último en aparecer. Lamentablemente llegó con una mala noticia. Esa misma tarde Giovanni había sido citado a un "proceso penal" universitario por haber organizado una fiesta dentro del predio de UNICAMP (Universidad estadual de Campinas) con alcohol, lo que, aunque prohibido, hasta entonces era tolerado. Al parecer los nuevos vecinos del barrio universitario ya no aguantaban más las fiestas (que no son poco comunes en una población de 40.000 alumnos) y la policía de la universidad reaccionó. Lamentablemente Giovanni se encontró en medio de estas intolerancias repentinas. Estaba muy nervioso, ya que, aunque en realidad es el castigo más severo, existe la posibilidad de expulsión. A pesar de esto, fue muy amable en dejarnos pasar una noche en su casa.

jueves, 11 de marzo de 2010

Curitiba, una ciudad modelo.

Curitiba

Llegamos a Curitiba en ómnibus. Ozir nos avisó que nos pasaba a buscar con Eliane, su compañera de viajes. Pensábamos quedarnos dos días, pero tanto lo bien que nos sentimos hospedados como el interés que nos despertó Curitiba nos decidió a quedarnos por cinco días.

El interés por esta ciudad había nacido viendo un documental sobre su sistema de transporte. Luego, leyendo la guía Lonely Planet Brasil, descubrimos que era una ciudad modelo en el país tanto por este motivo como por la conciencia ecológica, la recolección y reciclaje de residuos, los espacios verdes, etc.
Curitiba no nos defraudó. Es una ciudad a copiar en muchos sentidos, y más aún porque es una ciudad latinoamericana. Muchas veces creemos que "aquí eso no se puede" y copiamos modelos de Europa o EEUU. Curitiba es un ejemplo, por qué no seguirlo?

viernes, 5 de marzo de 2010

Florianopolis, Isla de Santa Catarina y Joinville

Floripa

Finalmente llegamos a Florianópolis, que al contrario de lo que todo el mundo cree, es una tremenda ciudad. Junto al gran Florianópolis llega a juntar mas de 1 millón de habitantes. Floripa comienza un poco antes del puente que cruza a la isla de Santa Catarina y continúa en la isla toda. El centro histórico de la ciudad está muy bien conservado, con casas coliniales y coloridas que, al lado de la frondosísima Praça XV de Novembro, con sus gigantes árboles, el Mercado Público y lo que era la Aduana, hacen de este lugar un muy agradable paseo. Además, si vienen de paseo, no se pierdan la costanera norte! Luego, a lo largo de la isla (de mas o menos 50 km de largo), hay una cantidad de poblados que están conectados entre sí nada menos que por una autopista. Nosotros nos imaginábamos algo mucho mas aislado y solitario. El lado norte de la isla, en donde se encuentra Canasveiras, entre otros, es el más visitado y turístico, por lo tanto tiene mucha más vida nocturna y es más caro. Al sur los pueblos son más habitados durante todo el año, es más tranquilo, pero no por eso más aislado.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Las primera playas bien brasileñas. Encuentro cercano del tercer tipo.

Río Grande II

Al segundo día en Río Grande conocimos a Wagner, otro amigo de Sidney. Él nos acompañó al Museo Oceanográfico donde me enteré (habla Regi) que durante la mitad del viaje no me voy a poder meter al mar por miedo a que algún tubarão (tiburón) ande con hambre. No sabíamos que había tantos tiburones en la costa del Brasil... bah, Fabi sí sabía, pero se guardó esa preciosa información.

Después del museo, Sidney nos estaba esperando con una riqúisima feijoada: arroz con salsa de frijoles negros y rojos, carne de cerdo, pollo , chorizo y, la original, agrega pata, oreja y nariz de cerdo... Hoy en día es un plato popular para todas las clases sociales, pero en un principio nació como el plato barato de los negros esclavos. Disfrutamos muchísimo del agasajo de Sidney.

sábado, 20 de febrero de 2010

Chui, ultimo pueblo de Uruguay...nuevo destino:Brasil

Pensábamos pasar por Chui para seguir camino, pero nos sentimos tan cómodos en el hostel de Chuy que decidimos que era el lugar adecuado para descansar de 10 días de carpa, así nomás, patas para arriba, haciendo nada.

Chuy/Chui (Uruguayo/Brasilero) es una ciudad rara, los puestos fronterizos están fuera de la ciudad y el límite dentro de la ciudad está marcado por una avenida boulevard. Del lado Uruguayo se llama Brasil y del lado Brasileño se llama Uruguay. Uno cruza de país a país cada vez que cruza el boulevard. La vereda brasileña está llena de supermercados y tiendas multirubros muy grandes y muy baratas. El lado uruguayo está lleno de free shops. Algunos de ellos están prohibidos para los uruguayos locales por razones impositivas, así que estos se hacen acompañar por amigos que tienen el documento de identidad con domicilio fuera de la ciudad. También se ven sujetos que, con discreción "alquilan sus documentos" para que los locales hagan sus compras.

lunes, 15 de febrero de 2010

La Paloma y Parque Nacional Santa Teresa.

La Ruta.

La ruta en esta parte del Uruguay no es tan fácil. Muchos turistas yendo a Brasil con autos sobrecargados. A pesar de eso, gracias a la buena onda que Fabi pone con su armónica y bastante paciencia, llegamos a La Paloma.

La idea era ir hasta Valizas y, desde ahí, hacer una caminata al famoso y renombrado Cabo Polonio. Pero cuando llegamos a Rocha ya era muy tarde para seguir, así que La Paloma nos tuvo de visita. El camping nos sorprendió por lo grande y organizado, pero finamente sucio: papelitos, botellas, bolsitas, cigarrillos que los turistas dejan y nadie se encarga de recoger. Sin otra opción nos quedamos.

Punta del Este.

El 6 por la mañana despegamos hacia Punta del Este. Llegamos entre dedo y colectivos. Los que nos conocen saben que este tipo de lugares del jet set no son nuestros preferidos. Fabián tiene la teoría de que el que va a Pinamar es porque no le da para ir a Punta del Este, y el que va a Punta del Este no le da para ir a Miami. Mucha gente nunca logra satisfacer sus expectativas en la vida. Nosotros, como sea, estamos veraneando en las playas de Punta del Este... ¿qué tul?

¡Las Llamadas!

Por la noche del jueves 4 fueron las primeras llamadas, que son la instroducción al Carnaval, que luego sucede durante 40 días en los tablados. Allí se muestran los humoristas, las murgas, los parodistas, las revistas, etc.

viernes, 5 de febrero de 2010

Algo sobre política....

Todo viaje empieza con expectativas, conocer esta o aquella ciudad, descubrir nuevas formas de vida, conocer de primera mano historias que uno lee en los diarios. En mi caso quería, a traves de HC, conocer jóvenes que militaran políticamente; saber de sus experiencias en el Frente Amplio y en el Partido de los Trabajadores, levarme en la mochila una pizca de sus realidades. Y aquí viene lo maravilloso del viaje independiente y HC.

jueves, 4 de febrero de 2010

Montevideo.

La llegada a Montevideo no fue fácil. Mucho argentino cheto yendo a Punta del Este con vidrios polarizados que ni nos dejaban verles las caras. Cansados, mal dormidos y acalorados, ya en Montevideo nos metimos al primer hostel que teníamos anotado; salió caro y malo. Más tarde descubrimos que Leandro, nuestro contacto HC y su mamá Adriana habían hecho una investigación para ver dónde podíamos dormir lindo y barato. El hotelito frente a su casa era ideal. Allí nos mudamos.

martes, 2 de febrero de 2010

Antigua Colonia del Sacramento.

Colonia es mucho más linda de lo que yo la recordaba, seguramente está ahora mucho más preparada para el turismo. El barrio histórico es una delicia para quien gusta de la historia y de conocer el pasado. Entre el paisaje callejero y el mirar algunas pinturas de época uno puede recrear toda la vida colonial en la mente: las mujeres caminando erguidas con sus vestidos y peinetones imponentes, los distinguidos comerciantes esperando los barcos en el puerto, los soldados custodiando la muralla y el puente, las lavanderas, los negros mulatos e indios cargando sobre los hombros el desprecio inmerecido de los blancos y la bandera portuguesa, española u oriental, dependiendo de la fecha.

sábado, 30 de enero de 2010

¿Por qué no nos vamos ahora a recorrer Latinoamerica?


Esto fue lo que le pregunté a Fabi hace sólo 3 dias caminando por Cobo. Estábamos con un plan de viajar un mes por Brasil, lo que ya nos tenía contentos y emocionados siendo la primera vez que íbamos a pisar suelo brasileño. La idea era volver al mes a trabajar,yo en Batán dando clases y Fabi con idea de empezar a navegar por varios meses y después de esa navegación ver la posibilidad de arrancar por las rutas latinoamericanas. Y de golpe nos preguntamos porqué es que no nos íbamos a hacer el viaje que siempre habíamos querido ahora, ya, dejando lo que tenemos acá para emprender esta aventura. No lo pensamos demasiado, ese mismo día estabamos organizando la partida, Fabi con su panchez y yo con mi locura, Fabi calmándome y yo cada vez más loca..pero eso somos nosotros. Arrancamos este camino no solo para conocer lugares y gente maravillosa,sino para conocernos un poco más a nosotros mismos, mirar un poco para adentro, ser un poco mejor cada día. El habernos animado a no tomar nuevos trabajos para VIVIR este viaje ya nos puso una sonrisa en la cara y fue un alivio para el alma. Animarse a vivir y ser feliz (que..les digo un secreto: ¨no es fácil¨), eso es lo que nos proponemos hacer día a día desde que estamos juntos. Y así es nomás que finalmente decidimos este viaje que tiene como destino Cuba, pasando por las costas Uruguaya y Brasilera, luego subir a Venezuela, cruzar a Cuba y volver al continente para bajar por Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

Hasta la vuelta!

¿ Por qué somos tan parecidos y tan diferentes al mismo tiempo?
Otra pregunta que nos hicimos con Fabi cuando llegamos a Uruguay. Estamos maravillados con este país y con su gente.

La primera parada fue Carmelo, pasamos aduana pensando que tal vez no nos dejaban pasar los kilos de latas que habíamos traído, pero no hubo drama. El calor nos sofocó desde el primer momento, así que, con las mochilotas y todo nos fuimos a la Playa Seré a bañarnos al río, que siendo marplatenses, fue un placer meterse en aguas donde uno no entra diciendo: "uh, ah, qué frío! vamos! hay que ser valientes! Adentro!"